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Por

qué nosoy
"Democrático"
por Alvaro D'Ors
ceso al poder por razón de legali-

social es precisamente la titulari-

dad.

Todo el anhelo del Carlismo

dad para percibir los beneficios de

consiste en a justar la legalidad a

la seguridad social, y esa estima-

la legitimidad, y por eso suelo de-

ción

cir que "el Carlismo es una lealtad

mente una adecuada moral social.
Es

concubina se encuentre con el de-

Con

esto podemos acertar ya el

parece

cesario advertir que no es la mía

no a ellas como una aureola bri-

una actitud

llante, tan brillante, que deslum-

ra

hra para percibir lo que encierran

pues nada hay tan realmente po-

dentro de si. Esto ocurre hoy con

pular como el Carlismo. ¿Se trata

la "Democracia". Fue la palabra

de defender a los pobres? Yo, ¡el

de

de

primero! ¿De ser partidario de las

el

libertades que permiten al ciuda-

su

dano participar en la cosa públi-

los

1945.

vencedores

mundiales

Ellos la impusieron en

mercado ideológico.

Y es tal

antipopular.

antipopular, no seria

Si

fue-

carlista,

absolutamente

incompati-

no hablo ya, claro está,
monocracias

de

de

distintos

las

tipos,

incluso coronadas, pero que desprecian la legitimidad).

Ese n ú -

cleo está precisamente en que la
democracia

postula

una

comuni-

dad integrada por individuos, en la
cual la familia y su natural legitimidad

no

tienen

intervención

ninguna: una comunidad sin legitimidad.

prestigio, que hoy nos parece que

ca?

ya no podemos prescindir de ella;

reses plutocráticos? ¿De ser real-

ni siquiera quienes veníamos abo-

mente "proletario"? ¡Yo, más! Por

benéfica

minando de su maleficio. Nos ha

ahí no vamos.

seguridad social de Estado. Ahora

¡Yo, más! ¿De no tener inte-

vencido. Es posible que resulte hoy
Mi dictamen cala más hondo, y

rechazarla, y arroparse en ella pa-

está en relación con la trilogía de
—oligarquía—

sulta

por ejemplo, que una

a "prejuicios" religiosos, si a la hora de la verdad, que es la de cobrar el subsidio, cobra exactamente igual que una esposa legitima,
y sabe que su progenie tendrá la
misma condición que si fueran hijos legítimos. Por eso, las mentes
democráticas
acaban

más

siempre

clarividentes

por defender

la

abolición legal de todo distingo entre familia legítima e ilegítima, y
aún

es muy consecuente

verdadera

democracia

que

con la
algún

candidato afortunado pueda hacer
su propaganda electoral con el argumento de su propia

La conquista más importante y

ilegitimi-

dad.

de la democracia es la

bien, a esta seguridad social re-

el no

de alta prudencia política

inútil,

saire de algunos vecinos aferrados

ble con la verdadera monarquía (y

curece su significado. Crea en tor-

necesaria-

galidad conformándola a la legiti-

núcleo de la democracia que me

ti-democratismo. Porque es inne-

engendra

que pugna por reconstituir la lemidad".

El prestigio de las palabras os-

social

esencialmente

incomprensi-

ble, y hasta repugnante, el distin-

Esto quiere decir que la democracia, por su misma esencia, conduce a la destrucción total de la
familia, previa una fase de arrlnconamlento de la familia a la zo-

ra lograr tolerancia, y no seré yo

"monarquía

demo-

go entre familia legítima y convi-

quien desee privar a los demás de

cracia", cuyo significado he trata-

vencia ilegitima. Y sería ingenuo

ese posible lucro, pero tampoco se-

do de aclarar ya en otras ocasio-

pensar que esta superación de la

ré de aquellos que olvidan la gran

nes. Bastará recordar aquí que la

legitimidad se para ahí. No ocurre

monarquía es la forma de gobier-

Contra la familia, la democracia

libertad propia del Carlismo para

asi, sino que de ahí se deriva con-

exponer una opinión particular so-

no propia de una comunidad civil

postula el Estado. "Estado contra

secuentemente

repercusión

que se considera a sí misma como

Familia", éste es el verdadero a n -

bre el tema. En todo caso, mi pro-

aniquiladora para el concepto mis-

tagonismo de nuestro tiempo. En

una

na de lo puramente religioso, a la
intimidad del "fuero interno".

parece obligar-

constituida, no por individuos, si-

mo

los

no por familias legítimas, y que

un antiguo número de "MONTE-

me a recordar y aclarar el conte-

órdenes.

replantea-

requiere por ello una representa-

JURRA" ya hablé de esta antite-

nido de las palabras, pues toca al

miento de la seguridad social so-

ción de las mismas en el vértice

sis radical ante la que hay que

oficio intelectual

bre la base de la cooperativa f a -

de su organización

que

tomar partido.

miliar ese efecto disolvente de la

impone en el mercado. Por lo de-

requiere una dinastía legít'ma que

seguridad social podría ser evita-

más,

asuma

del

do, pero la democracia no puede

fesión intelectual

el saber resistir

el deslumbrante prestigio
yo,

que

no

fui

que se

"fascista",

el

gobierno

política:
general

de legitimidad,

en todos

Sólo con un

He

aqui, pues, la razón por la

que yo no puedo ser democrático:

tampoco tengo nada que ver con

conjunto de repúblicas

regionales

renunciar a su planteamiento es-

porque defiendo la Familia y la

los vencedores mundiales de 1945,

en que aquella comunidad territo-

tatal, ya que la familia, para la

Dinastía legitimas contra el Es-

pues yo fui vencedor español de

rialmente delimitada se distribuye.

democracia, debe carecer de tras-

tado y la Democracia legales; por-

1939, que es algo muy diferente.

La monarquía es asi la forma de

cendencia pública.

sucesión en el poder por razón de
Explicaré, pues, el motivo —mo-

legitimidad, en contraposición a la

tivo profundo— de mi personal an-

democracia, que es la forma de ac-

que defiendo la legitimidad familiar, que es la única justificación

En una sociedad democrática, la
forma principal de la estimación

posible de esa forma de gobierno
que llamamos Monarquía.