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MARIANO FERREYRA. DIARIO DE OCTUBRE. LeoBenitez converted .pdf


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MARIANO
FERREYRA

LA VOZ DE LA PROTESTA OBRERA

LEONEL BENITEZ

2

3

4

MARIANO FERREYRA. DIARIO DE OCTUBRE.
Leonel Benítez

5

Edición de autor independiente.
Mariano Ferreyra. Diario de octubre.
Segunda edición electrónica.
Autor: Leonel Benitez.
Lugar: Monte Grande, provincia de Buenos Aires. República
Argentina.
Año: Octubre de 2018.
La reproducción sin fines comerciales de este libro a través de
medios ópticos, electrónicos, químicos, fotográficos o de
fotocopias está permitida y alentada por el autor.

6

AGRADECIMIENTOS Y DEDICATORIA

Este libro está dedicado a la memoria de mi compañero Mariano Ferreyra.
A Lucía, una gran amiga a quien conocí durante la lucha, en ese tiempo.
También está dedicado a Omar Merino, Jorge Hospital, Diego Cardía,
Fabián Martínez, Julio Lisandro Martínez, Roxana Tripe, “El negro”
Hugo, “El negro” Pico, Juan Ferro, "Pipo" Suárez, Oscar Gómez,
Gustavo Mendieta, Claudia Ferrero, Liliana Alaniz, Federico Lugo y
Lucila Stiglitz.

A TODOS LOS COMPAÑEROS QUE LUCHARON EL 20 DE
OCTUBRE DE 2010.

A mi abuelo, sin cuyo afán por instruirme nunca habría llegado al
conocimiento de las ideas de lucha social.

A los verdaderos autores del movimiento de lucha más imponente de los
últimos años: los trabajadores ferroviarios.

7

8

ÍNDICE

Introducción.......................... ..........................................................14
Prólogo de Lisandro Martínez…………….....………………….25
Presentación. ………….……………..…………..………………..31
Prefacio para la edición impresa en julio de 2011 para el Círculo de
la Regional Esteban Echeverría. ¿Quién fue Mariano
Ferreyra?..........................................................................................35
Primera Parte:
Capítulo I:
Sábado 28 de agosto de 2010. Reunión de Mesa de la Zona Sur
del Partido Obrero, Lanús - Jueves 2 de septiembre de 2010.
Primer Reunión del Equipo Ferroviario, Lanús. Despedidos,
por empresa. Un conflicto superior en el ferrocarril. Paz social
y abogados – Lunes 6 de septiembre, la patota de Pedraza
reprime el acto de los tercerizados en Constitución -Martes 7
de septiembre de 2010. Asamblea de despedidos y
tercerizados del Roca, Ate Sur, Lomas de Zamora. Retrocesos
en la lucha..............................................................................47
Capítulo II:
Martes 14 de septiembre de 2010. Asamblea de despedidos y
tercerizados del Roca. Ate Sur, Lomas de Zamora: se vota un
acto para recuperar el hall de Constitución - Jueves 16 de
septiembre de 2010. Reunión de círculo ferroviario - Viernes

9

24 de septiembre de 2010. Plenario ferroviario de tercerizados
y despedidos de Lanús.........................................................79
Capítulo III:
El PTS levanta el acto en el hall de Constitución. La ruptura
del grupo de Diego Cardía con el PTS: Lunes 27 de septiembre
de 2010. Asamblea de despedidos y tercerizados del Roca. Ate
Sur, Lomas de Zamora.........................................................89
Capítulo IV:
Martes 5 de octubre de 2010. Primera recorrida militante de
las estaciones con Mariano: Avellaneda, Constitución,
Temperley, Ardigó - Miércoles 6 de octubre de 2010. Segunda
recorrida militante de las estaciones con Mariano: Ezpeleta,
Berazategui, Plátanos, Villa Elisa, Tolosa, La Plata - Balance
provisional para una lucha con final abierto...................100
Capítulo V:
Lunes 11 de octubre de 2010. Plenario Ferroviario de
tercerizados y despedidos de Lanús - Jueves 14 de octubre de
2010. Reunión de círculo ferroviario – La Cámpora e Izquierda
Socialista contra el corte de vías - Viernes 15 de octubre de
2010. Plenario Ferroviario de tercerizados y despedidos de
Lanús - Viernes 15 de octubre de 2010. Entrevista a Pablo
Villalba (Unión Mercosur) y Diego Cardía (Confer)......116
Capítulo VI:
Sábado 16 de octubre de 2010. Reunión de Mesa de la Zona
Sur del Partido Obrero, Lanús - Lunes 18 de octubre de 2010.
Plenario Ferroviario de tercerizados y despedidos de Lanús –
10

Carta del PTS a los despedidos y tercerizados: “No hay
condiciones para salir a luchar” - Martes 19 de octubre de
2010. En el local de Avellaneda pintando la bandera de los
tercerizados con Mariano……………….…………..…...125
Capítulo VII:
20 de octubre de 2010 - Respuesta de los tercerizados y
despedidos a la “carta” del PTS: "Nos pronunciamos por
luchar”…………………………………….……………....136
Capítulo VIII:
Los sucesos del 20 de octubre. "¡CORTEMOS TODO! ¡Murió
Mariano, loco!". Las polémicas del Partido Obrero con las
posiciones
ultraizquierdistas
ante
el
crimen
de
Barracas............................…...............................................145
Capitulo IX:
"Al pueblo: Argentina ha vuelto a vivir una Semana Trágica"Miércoles 3 de noviembre de 2010. La movilización masiva del
21 de octubre en repudio al asesinato de Mariano. Plenario
ferroviario de tercerizados y despedidos de Lanús.....162
Capitulo X:
Jueves 18 de noviembre de 2010. Reunión de agrupaciones
ferroviarias.........................................................................184
Capitulo XI:
Balance provisional: necesitamos un frente común para
luchar..................................................................................193

11

Segunda Parte:
Trabajo esclavo en los ferrocarriles. Las asambleas en el Sitraic
de Temperley. Plenario Ferroviario 7 de septiembre de 2010 Martes 23 de noviembre de 2010. Entrevista a los trabajadores
de los baños, socorristas y tercerizados - Corte de vías del 23
de diciembre de 2010 en Avellaneda – Detención de Hospital
y Merino. Movilización por la libertad de los compañeros.
Asamblea de trabajadores tercerizados y despedidos de
Temperley, Viernes 7 de enero de 2011..........................197

Acotaciones finales............................................................244

Protagonistas de la huelga ferroviaria. Datos del
autor....................................................................................255

12

13

Introducción

El 20 de octubre de 2010 un joven de veintitrés años llamado
Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero, fue asesinado a
balazos por una patota sindical de la Unión Ferroviaria en
Barracas, con la complicidad de la policía, durante un piquete de
trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca. El Partido Obrero
junto a diversas organizaciones políticas y sociales emprendió de
inmediato una intensa campaña popular en el marco de la lucha
por el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales del
crimen, denunciando el entrelazamiento político de los directivos
de las empresas ferroviarias con sindicalistas, jefes policiales,
funcionarios y ministros del gobierno como escenario de fondo
donde tuvo lugar el asesinato del joven militante. Luego de un
dilatado proceso, tuvo lugar el juicio durante el cual fueron
condenados a prisión por el hecho José Pedraza y Juan Fernández,
jefes del gremio, Pablo Díaz, secretario de la comisión de reclamos
de la Unión Ferroviaria, el barrabrava Cristhian Favale, entre
otros.
El asesinato del joven militante, por parte de una patota de la
Unión Ferroviaria, transformó esta lucha sindical con un aparente
final abierto en una agitación popular y una crisis de Estado sin
precedentes en la década. La muerte de Néstor Kirchner, tan sólo
una semana después, confirma el alcance que tuvo la crisis de
Estado, acabando con la vida – también por medio de una crisis,
nerviosa - de quien manejaba los hilos de un régimen mafioso de
14

crímenes y patotas montado para accionar desde el poder político
contra la clase trabajadora y el pueblo.
Mariano Ferreyra no fue un joven curioso que atravesó un
tumulto callejero para arribar a un desconocido conflicto sindical.
En este sentido, parece existir, a primera vista, la equívoca
percepción de que fue un militante “social” cuya acción se limitó
a apoyar por “solidaridad” una protesta callejera más o menos
“espontánea” de trabajadores ferroviarios. Del desconocimiento
de la historia inmediata fundamental del conflicto, derivan las más
erróneas impresiones1: que los trabajadores eran “poco
numerosos”, que por tal razón fue una acción “aventurera”,
“lumpen” y hasta un intento de “sustituir” a los trabajadores por
la “vanguardia revolucionaria”, etc. En realidad, en todas sus
acciones este joven militante se comportó como un dirigente
experimentado de la lucha de clases de los trabajadores en virtud
del hecho de que militaba en el Partido Obrero desde su
adolescencia e incluso formaba parte de la dirección que decidió
conscientemente apoyar una acción de lucha directa organizada
por los propios trabajadores ferroviarios. La jornada de lucha del
20 de octubre no representaba más que el comienzo de una nueva
etapa de acción directa dentro de un prolongado proceso
huelguístico de los tercerizados del Roca, reagrupados en un
nuevo organismo de lucha, el Plenario de Tercerizados de Lanús.
Nadie, poca gente, es consciente del hecho de que Mariano
1

Ver, por ejemplo, el siguiente artículo de un abogado laboralista, reproducido en la prensa
del MAS (Movimiento Al Socialismo): "A propósito del reclamo de los trabajadores
tercerizados del ferrocarril Roca y el asesinato de Mariano Ferreyra". Guillermo Pérez
Crespo, enero de 2011.

15

Ferreyra fue uno de los constructores de este reagrupamiento
obrero militante que resolvió el corte de vías del 20 de octubre de
2010. La intervención de Mariano Ferreyra en este conflicto obrero,
sin embargo, no empieza ese día en Barracas, ya que su actividad
se remonta mucho tiempo atrás. ¿Cómo era, entonces, dentro de la
huelga de los tercerizados del Roca, el cuadro de luchas y
asambleas que antecedieron al escenario del histórico piquete del
20 de octubre del 2010 en Barracas? ¿En este cuadro, qué papel
asumió Mariano Ferreyra en el desenlace político de la huelga
ferroviaria? ¿Qué acciones realizó como militante del Partido
Obrero, con anterioridad a su asesinato?
Antes de responder todas estas cuestiones, deseo advertir que
este libro aún permanece parcialmente incompleto, pues abarca
solo una parte – aunque en mi opinión la de mayor importancia –
de la etapa embrionaria y de fragmentos de momentos posteriores
al 20 de octubre, del extenso proceso de lucha de los trabajadores
ferroviarios tercerizados, que en el porvenir merece, por parte de
los estudiosos del movimiento obrero, una investigación mucho
más vasta y acabada que la obra presente.
No me ocupo aquí de investigar los móviles que presidieron el
asesinato de Mariano Ferreyra y las escandalosas revelaciones del
juicio contra la patota de la Unión Ferroviaria y su secretario
general, José Pedraza, condenados a diversas penas de prisión, que
desnudaron los negociados de una mafia económica conformada
por la burocracia sindical, las patronales y a los funcionarios del
Estado. Este especial análisis fue minuciosamente realizado por el
periodista Diego Rojas en su libro "¿Quién mató a Mariano

16

Ferreyra?" y por el compañero Lisandro Martínez en su trabajo
"Mariano Ferreyra. Un crimen de Estado contra la clase obrera".
Ni tampoco del proceso histórico económico que impuso las
brutales condiciones de tercerización y precariedad a los
trabajadores ferroviarios en nuestro país, como parte de un
proceso de descomposición social del régimen capitalista. Una
explicación científica de la huelga ferroviaria contra la
tercerización en relación con la histórica crisis del mundo
capitalista, ha sido precisamente elaborada por el compañero
Christian Rath en su libro "El Caso Mariano Ferreyra" así como por
el compañero Lisandro Martínez en su libro "Burguesía nacional,
ferrocarriles, impunidad criminal". Un conjunto de libros a los que,
además, hay que agregar el folleto "Mariano Ferreyra. El diario del
juicio" editado por el Partido Obrero y, por otra parte, en el ámbito
cinematográfico, la película basada en el libro de Diego Rojas, de
nombre homónimo. Es realmente notable e ilustra la originalidad
e independencia de su pensamiento, el hecho de que la extensa
bibliografía existente sobre la historia del crimen de Mariano
Ferreyra y el conflicto de los trabajadores tercerizados del
ferrocarril Roca, haya sido enteramente compuesta por la pluma
de militantes del Partido Obrero. Historia y conflicto, cuya saga
pretendo complementar con esta observación natural de la huelga
ferroviaria.
En primer lugar, en este libro me circunscribo a abordar,
revelando el pensamiento puro de sus mismos protagonistas, la
evolución interna de un formidable movimiento de lucha de los
trabajadores ferroviarios, históricamente eminente. Este libro da a
conocer el propio lenguaje expresado por los dirigentes obreros en
17

la marcha de sus asambleas y pone de manifiesto una emocionante
confrontación de tendencias ideológicas en el interior del
movimiento huelguístico ferroviario, en una determinada etapa de
su lucha (julio de 2010 - febrero de 2011). Este enfrentamiento
dialéctico entre diversas orientaciones de lucha que delimitó
posiciones durante el curso de la huelga entre las distintas
tendencias sindicales ferroviarias (Causa Ferroviaria2 del Partido
Obrero, La Bordó Desde las Bases3 del Partido de los Trabajadores
Socialistas y La Bordó Nacional de Izquierda Socialista) tuvo su
fundamento principal en divergentes criterios sobre la lucha
obrera y visiones opuestas, en el ambiente inmediato de la huelga,
sobre la política Estado. La lucha ideológica entre estas
agrupaciones sindicales - que en su conjunto forman la oposición
obrera a la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria - constituyó
un elemento claramente determinante del rumbo de la huelga, una
condición sine qua non de su avance. Es decir, una razón no menos
considerable que las reivindicaciones económicas que impulsaron
un histórico movimiento de asambleas de los trabajadores
tercerizados del ferrocarril Roca, con la erupción de prolongados
piquetes sobre las vías de la estación Avellaneda, centro
neurálgico de la red ferroviaria nacional.
En segundo lugar, fundamentándome en la efervescencia
ideológica que produjo la lucha de tendencias durante la huelga,
mi libro constituye una reconstrucción en su mayor parte del
proceso de lucha, agitación y organización en el que actuaron
precedentemente a la jornada del 20 de octubre de 2010, Mariano

2
3

Luego del crimen de Barracas, cambio su nombre a Causa Ferroviaria – Mariano Ferreyra.
Actualmente la Lista Naranja.
18

Ferreyra y los tercerizados del ferrocarril Roca, como parte de las
resoluciones del Plenario de Tercerizados de Lanús.
En este sentido intento responder, entonces, las primeras
cuestiones de un modo de facto, con detalles sobre hechos reales,
vividos en primera persona: asambleas, diálogos, discusiones,
enconos, críticas, sacrificios, emociones, amarguras, pérdidas,
luchas. Es un esfuerzo por exhibir, por así decirlo, el
funcionamiento nervioso de la lucha, vital como todas las luchas
de los trabajadores, con todos sus efectos intelectuales y morales
en la esfera íntima de los hombres que actúan en ellas. Y para
vencer en esta lucha vital los trabajadores no deben esperanzarse
con la solidaridad económica en su acción contra la patronal, sino
desenvolver inmediatamente la acción directa, que necesita un
esfuerzo del pensamiento para crear un concepto propio de lo que
se quiere y una moral a prueba de golpes, que reanime el espíritu
frente a todas las terribles adversidades que comporta la lucha, los
despidos, las persecuciones, las humillaciones, los insultos y las
privaciones materiales. Mariano y sus compañeros avanzaron en
el movimiento obrero del ferrocarril porque, a pesar de todo,
nunca carecieron de un concepto y una moral de lucha necesarios
para reorientar el curso disolvente adoptado por la huelga en
cierto momento y transformar un conflicto perentorio en un
movimiento de lucha victorioso.
Efectivamente, puedo afirmar que una de las piezas históricas
más interesantes que aporta este nuevo libro sobre Mariano
Ferreyra, es la reproducción de los diálogos de los trabajadores
durante sus asambleas, no disponibles anteriormente; la
reconstrucción de la fase previa al 20 de octubre de 2010, a través
19

de la cual recompone el papel del Plenario de Lanús, organismo
de lucha puesto en pie por los despedidos y tercerizados, así como
las acciones realizadas por Mariano Ferreyra, uno de sus
organizadores.
En un primer momento, los trabajadores tercerizados del Roca en
conflicto se aglutinaron masivamente en la Asamblea de Lomas de
Zamora, que celebraba sus reuniones en Boedo al 120, local de
ATE4 Sur. Sin embargo, después del corte de vías del 21 de julio de
2010, la tregua firmada por los representantes de La Bordó Desde
Las Bases (PTS) y La Bordó Nacional (IS) con el Ministerio de
Trabajo, por poco derrumbó completamente toda la lucha. Los
activistas del ferrocarril fueron individualmente aislados
permaneciendo, además, sin trabajo un grupo de más de cien
trabajadores despedidos. Al mismo tiempo, tanto el PTS como IS,
entusiasmados, afirmaban en sus volantes “el gobierno nos
empezó a escuchar”.
"No queremos banderías políticas" decían los dirigentes de estas
corrientes sindicales en multitudinarias asambleas. "Que no
intervengan los partidos " repetían los dulcificadores de la "paz
social" al oído de los trabajadores, cuya incipiente experiencia de
lucha era suelo virgen para el cultivo de nuevas ideas y conceptos
de lucha. Pero, en contradicción con su predicamento antipolítico
en las asambleas, este grupo de representantes del PTS e IS creían
ipso facto en una determinada política: en la política de promesas
del Estado. Y cooperando consciente o inconscientemente con esta
política que impuso la “paz” del Estado, enteramente hostil a la
4

Asociación de los Trabajadores del Estado “Sur”, seccional antiburocrática de Lomas de
Zamora.
20

huelga y los reclamos obreros, actuaron los exponentes de las
agrupaciones distinguidas nominalmente por el eufemismo de
"sindicalismo combativo", en la huelga ferroviaria del 2010.
Pero una nueva voluntad de lucha pudo renacer.
Omar Merino, trabajador del sector "evasión" y militante de
Causa Ferroviaria dedicó su fuerza y mente para revivir la
voluntad de lucha de los trabajadores, aletargados por el hambre
y las falsas ilusiones en el Estado. El guardatrén Jorge Hospital, su
compañero, con un espíritu audaz y original, y Lisandro Martínez,
veterano de lucha, cuadro del Partido Obrero e intelectual
revolucionario, orientaban la reorganización de la lucha, a partir
de reuniones de círculo con Mariano Ferreyra, planificando
nuestra intervención sobre el movimiento asambleario de los
tercerizados del ferrocarril.
Los tercerizados, hambrientos de una nueva orientación,
intervinieron en una reunión de debate con Juan Ferro,
extraordinario orador del PO, a mediados de septiembre de 2010
en su local partidario de Lanús, dando pie para la formación de un
nuevo ámbito de acción: el Plenario de Tercerizados de Lanús.
El Plenario de Tercerizados de Lanús fue el órgano de lucha que
preparó, organizó y agitó en las líneas ferroviarias del Roca el
mandato votado en unanimidad por los despedidos y tercerizados
y ratificado por la mayoría de las agrupaciones políticas: la
convocatoria a una nueva lucha, a un nuevo corte de vías.
Mariano Ferreyra, Diego Cardía de Confer, Fabián Martínez de
Herso, Oscar Gómez de Ugofe, llevaron adelante en el ferrocarril

21

la agitación de esta resolución de una nueva lucha, adoptada en
asamblea por los propios trabajadores.
Los trabajadores renunciaron a creer en la política del Estado y
marcharon nuevamente a la huelga. El espíritu combativo de los
trabajadores fue regenerado por nuestro concepto de la lucha: la
confianza en el Estado nos condena a un impasse, es decir, a una
derrota de la huelga. Esta actitud crítica negaba conscientemente
el embustero principio político de "paz social" aparentemente
intangible del Estado, preparando la conciencia de los trabajadores
para retomar el camino de una lucha independiente y destrozar el
encadenamiento político de los reclamos obreros a intereses
gubernamentales. El Estado no es fuerte: es una ilusión susceptible
de quebrantarse con la huelga. Hay que batallar conscientemente
mediante la acción directa. A partir de estos principios, retomamos
las riendas de la huelga que, transformada en un gigante
movimiento de protesta popular, conquistó las reivindicaciones
inmediatas de los ferroviarios en lucha del Roca.
Sin embargo, no creímos ni creemos en el Estado, ni siquiera
cuando los tribunales hayan condenado a quince años de prisión a
Pedraza. El enjuiciamiento, condena y la cárcel a Pedraza y su
patota, fueron producto de una movilización popular que
apuntaba integralmente a la responsabilidad política del Estado en
el asesinato de Mariano Ferreyra. La misma impunidad política
del Estado exime de responsabilidad a la policía y así mismo
habilita a Pedraza la posibilidad de apelar a los tribunales para
pedir su excarcelación a los jueces.
Ni siquiera porque a posteriori hayan pasado a planta
permanente miles de tercerizados del ferrocarril, creemos en el
22

Estado. El pasaje a planta permanente de miles de ferroviarios
tercerizados es una conquista del movimiento obrero y popular
arrebatada por la acción directa al Estado. A pesar de este avance,
las bases económicas del negocio de la tercerización fueron
preservadas criminalmente en el ferrocarril por parte del gobierno
nacional, generando una masacre popular en la "tragedia" de Once
y una profunda crisis política nacional. La diferencia con etapas
anteriores consiste, empero, en que la lucha se ha establecido en
un punto cualitativamente superior: es actualmente ya no sólo un
problema de grupos obreros que protestan como víctimas de la
explotación capitalista, sino de un pueblo entero que movilizado
exige castigo a la mafia ferroviaria - patronal – estatal y nuevas
bases económicas, sociales y políticas.
Esta evolución general de los acontecimientos comprueba,
finalmente, el hecho de que los trabajadores tercerizados del
ferrocarril conquistaron sus reivindicaciones, no por medio de la
idolatría por toda la montaña de fábulas jurídicas prometidas en
el Ministerio de Trabajo, ni tampoco por la fetichización política
del Estado, sino por medio de la transformación de una huelga
obrera con final abierto en un potente movimiento popular de
lucha contra el Estado, en repudio al crimen de Mariano Ferreyra
y cuya iniciación histórica evidentemente corresponde al Partido
Obrero.
La consecución de las conquistas parciales planteadas desde un
primer instante por la lucha del movimiento de ferroviarios
tercerizados únicamente con enormes reservas puede atribuirse a
las acciones aisladas de improvisados nucleamientos
asamblearios, divergentes en sus métodos, puesto que en sus
23

resultados concretos respondió a un mecanismo completamente
distinto a los métodos ordinarios de la lucha sindical. Las
reivindicaciones inmediatas del movimiento obrero tercerizado
del ferrocarril fueron impulsadas, en su origen, por un importante
y
gigantesco
movimiento
asambleario,
históricamente
significativo, aunque finalmente las conquistas fueron arrancadas
al Estado y al capital por medio de un movimiento popular,
históricamente iniciado por el Partido Obrero.
Esta es, a grosso modo, la tesis fundamental de mi libro.

24

PRÓLOGO
DE LISANDRO MARTÍNEZ5

Los cuadernos de Leonel Benítez sobre la lucha ferroviaria
El joven autor de este libro, Leonel Benítez, militante del PO, se
incorporó en julio de 2010 a un equipo especial dedicado a una
difícil tarea: trabajar por reconstruir el movimiento de lucha de los
tercerizados, en pleno retroceso por la acción disolvente de
elementos oportunistas.
Benítez aceptó el desafío, entendió que había que documentar la
actividad minuto a minuto y decidió, desde la primera actividad,
apuntar en un cuaderno las crónicas de reuniones, asambleas,
debates y sus propias reflexiones sobre ese colosal fresco político
y gremial que se exponía frente a sus ojos, anotando en su diario
de campaña los episodios centrales de la lucha por el pase a planta
permanente durante el kirchnerismo. La lucha de los tercerizados
del ferrocarril marcó un antes y un después que iba a modificar, a
partir de esa vigorosa intervención gremial y política, el concepto
que tenía una fracción de los trabajadores sobre los ‘nac&pop’.
Los ‘nacionales y populares’ habían decidido, luego del
Argentinazo del 2001, montar un enorme mercado de mano de
obra precarizada y tercerizada, donde el 37% de las fuerzas de
trabajo eran condenadas a trabajar precarizadas y en negro por
5

Dirigente del Partido Obrero, responsable político de Mariano Ferreyra y el propio autor
durante el 2010.
25

chirolas para restablecer la tasa de ganancias de las patronales en
Argentina. A través de esa ecuación favorable a los explotadores,
el kirchnerismo ofrecía pingües negocios para engordar a la
parasitaria Burguesía Nacional. La explosión de la lucha de los
tercerizados del Roca hizo volar por los aires esta caja negra,
donde el que ponía todo era el trabajador precarizado mientras la
patronal recomponía sus históricos fracasos a costa de que los
trabajadores pagaran los platos rotos.
Leonel fue un partícipe central de la lucha junto a Mariano y otros
compañeros que recorrieron la línea Roca en todas sus
expresiones, el diésel a La Plata, el eléctrico y hasta la “chanchita”
que iba de Temperley a González Catán; junto a otros compañeros
del PO, con muchísimo esfuerzo, reconstruyeron una lucha que
había sido vaciada por las fuerzas de izquierda democratizantes,
luego de abandonar por nada el corte de vías del 21 de julio de
2010.
El discurso de las organizaciones “izquierdistas” era que el
movimiento de lucha ya había dado todo de sí y que asistíamos a
un periodo de reflujo y de temor por perder los puestos de trabajo,
que aun con esa mala paga del 50% del salario del convenio
ferroviario, era lo único seguro.
El esquema de explotación de la mano de obra garantizaba un
enorme negocio para los concesionarios del Ferrocarril: Benito
Roggio, los hermanos Cirigliano y Romero, hoy todos implicados
en los cuadernos de Centeno. El derrame de esa corruptela se
extendía a la burocracia sindical y sus tercerizadas que también
pagaban el 50% a la mano de obra, mientras el otro 50% que

26

garantizaba el Estado se repartía entre las patronales, la Unión
Ferroviaria y funcionarios del gobierno.
Leo, Mariano y los compañeros lograron que varias dotaciones
obreras volvieran a participar de las asambleas de Lomas de
Zamora, fortaleciendo la idea de que había otra oportunidad de
levantar las banderas de lucha y triunfar.
Las crónicas de Benítez impactan porque dejan al desnudo una
pronunciada desorientación política de la “izquierda”, la
brutalidad del matonaje de los capataces de cuadrillas que fingían
ser los delegados de sus dirigidos y que montaron la Asamblea de
Tercerizados en Lomas de Zamora, a la que finalmente se
disciplinaron los “izquierdistas”. En ese cuadro hay que subrayar
la apabullante miseria humana y política de la burocracia sindical
del PJ y el kirchnerismo, reconvertida en patrones.
Luego, cuando la asamblea de Lomas de Zamora ya no
funcionaba, se pudo reorganizar -a base de explicaciones- a un
núcleo de activistas que refundaron la asamblea en Lanús [es
decir, el Plenario de Tercerizados y Despedidos de Lanús] para
restablecer un lugar de debates, iniciativas y acción políticamente
independiente de la intromisión de los elementos patronales. Pero
al momento de votar un nuevo corte, vuelve -esta vez en Lanús- a
intervenir la “izquierda” que se negaba a luchar, leyendo y
distribuyendo una carta atemorizante para impedir que se corten
las vías. Leonel deja establecido en su libro el fuerte debate político
entre la “izquierda” y el Partido Obrero; por un lado quienes
pujaban por defender el debate y las iniciativas de acción efectivas
y por el otro quienes directamente se retiraron de la lucha.

27

El atractivo de este libro es que los protagonistas expusieron sus
ideas frente a Leonel y hablan “a calzón quitado”, expresando su
impronta y política sin dobleces. La capacidad de Benítez fue
capturar esas intervenciones en asambleas y documentos
emitidos, como un registro de posiciones que se volcaron en el
transcurso del conflicto. Así, por las páginas pasan las propuestas
de las diversas tendencias políticas y gremiales, sus aciertos y
también intervenciones, que llaman la atención al provenir de
dirigentes obreros que habrían sido “educados” en el marxismo.
De allí que cuando el 21 de Julio de 2010 se levanta el enorme corte
de vías de la estación Avellaneda sin respuestas satisfactorias,
tanto Izquierda Socialista (IS) como el Partido de los Trabajadores
Socialistas (PTS) emiten una declaración donde señalan “el
gobierno nos está escuchando”, cuando lo único que hicieron los
funcionarios del Ministerio de Trabajo en la Audiencia fue
burlarse de la lucha. Pero hay más, una vez consignada el acta
oficial, caracterizaron la maniobra astuta del gobierno como “un
verdadero triunfo”.
El 27 de septiembre de 2010, el dirigente ferroviario del PTS,
Bustillo, señala en la reunión de la Asamblea de Tercerizados de
Lomas de Zamora: “No hay condiciones para una medida de
fuerza. Lo mejor es buscar la solidaridad de personas vinculadas
al ámbito de los derechos humanos o de la oposición, como Pérez
Esquivel, Pino Solanas o Elisa Carrió”.
La precariedad y el disparate de esas afirmaciones quedaran en la
historia de la dependencia política por la confianza que un
luchador obrero depositaba en figuras del nacionalismo burgués o
de la derechista Elisa Carrió. Hoy, esta misma fracción de la
28

izquierda ha trasladado esa “esperanza” a la iglesia católica,
incorporándola en el conflicto del Astillero Río Santiago a la mesa
de negociaciones.
El resultado de varios cortes de vías fue un triunfazo de los
ferroviarios, fueron pasados a planta permanente unos 3.500
obreros.
Estas valiosas crónicas escritas al calor de la lucha forman parte
esencial de un fenomenal mosaico de textos militantes que
analizan a fondo el conflicto político que llevó al gobierno de CFK
a organizar la emboscada de Barracas. Este material, como casi
todos los que mencionan esta lucha, se escribió al pie de
movilizaciones y reclamos que se extendieron sobre el Ministerio
de Trabajo durante los 24 meses posteriores al asesinato de
Mariano.
La buena, atenta y escrupulosa lectura de este libro será el mejor
premio a la tarea militante de su autor.
La lucha por el gobierno obrero continúa.

Lisandro Martínez
Buenos Aires, 13 de octubre de 2018

29

30

Presentación

El asesinato de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero,
por parte una patota de la Unión Ferroviaria, transformó esta
lucha sindical con un aparente final abierto en una agitación
popular y una crisis de Estado sin precedentes en la década. La
muerte de Néstor Kirchner, tan sólo una semana después,
confirma el alcance que tuvo la crisis de Estado, acabando con la
vida – también por medio de una crisis, nerviosa - de quien
manejaba los hilos de un régimen mafioso de crímenes y patotas
montado para accionar desde el poder político contra la clase
trabajadora y el pueblo.
En esta etapa convulsiva de la lucha, los trabajadores
conquistaron la reivindicación del pasaje a planta permanente de
miles de ferroviarios. En ningún otro lugar del mundo, podría
decirse, la lucha de los trabajadores había conquistado tanto. Y
desencadenaron una tenaz lucha política, encabezada por el
Partido Obrero, por el juicio y castigo a los asesinos de Mariano
Ferreyra, llevando al secretario de la Unión Ferroviaria, José
Pedraza y sus acólitos a la cárcel.
Mariano Ferreyra tenía veintitrés años y se había dedicado a
militar desde su más temprana edad, llegando más tarde a
convertirse en responsable político de la Unión de Juventudes por
el Socialismo y el PO en la regional de Avellaneda. En su carácter
de militante aceptó formar parte del frente sindical ferroviario al
cual había sido propuesto por sus compañeros con la idea de
impulsar la organización autónoma de los tercerizados del FFCC
Roca.
31

Mariano Ferreyra. Diario de octubre es una recopilación de
manuscritos, apuntes y minutas que constituyen por si mismos un
fragmento de la historia política contemporánea. Estos
documentos inéditos ilustran, en cierta medida, el pensamiento
político del PO y la impresión inmediata de su influencia durante
los acontecimientos que fueron gestándose a partir de la lucha de
los trabajadores tercerizados del Roca, así como el papel
protagonizado centralmente por este joven militante durante las
jornadas de acciones obreras previas al histórico piquete del 20 de
octubre de ese año.
El relato está expuesto en forma cronológica y organizado en un
cuerpo de capítulos fundados en los momentos relevantes,
conjunto dividido en tres partes. La primera se ocupa de la
sucesión de los hechos hasta la jornada de protesta obrera del 20
de octubre en Barracas, compilados en informes políticos y
documentos manuscritos del autor. La segunda parte constituye
un apéndice sobre la situación de esclavitud y precariedad en la
que se hallan inmersos hasta la actualidad los trabajadores de los
baños y los "socorristas" del FFCC Roca, manifestadas en
entrevistas y en denuncias contra las empresas, y los funcionarios
del gobierno nacional, proclamas de las asambleas obreras
reivindicando el corte de vías del 23 de diciembre de 2010 en
Avellaneda y la denuncia contra el gobierno y el sabotaje
burocrático sindical contra el pasaje a planta de los tercerizados y,
finalmente, la última parte, expone un conjunto de
consideraciones, a modo de balance, sobre la última etapa del
conflicto.

32

La idea de la publicación del libro nació a partir de la necesidad
de salvaguardar los fragmentos de un cuaderno de notas
caligrafiados a mano por el autor en el momento de apogeo del
movimiento huelguístico de los tercerizados del Roca,
configurando el proceso discursivo de los trabajadores en sus
asambleas y plenarios, el pensamiento de los representantes
obreros y la evolución de sus posiciones frente al Estado, a lo que
se suman documentos inéditos con la intención de clarificar al
lector acerca de un numero de detalles del último gran conflicto
ferroviario que conmovió el escenario de la vida política y social
de nuestro país.
El autor no se declara imparcial ante este capítulo de la historia,
puesto que fue compañero de lucha de Mariano Ferreyra durante
el conflicto ferroviario, pero justamente sostiene la convicción de
que quizás por esa misma razón, por el sentimiento de fidelidad
hacia la gran gesta de su compañero, haya sido sino objetivo, al
menos honesto en cuanto a la verdad de los hechos aquí reflejados
ante el público lector.

33

34

Prefacio para la edición de julio de 2011
para el Círculo de la Regional6 Esteban Echeverría
¿Quién fue Mariano Ferreyra?

El propósito de esta obra es esbozar un estudio sobre el reciente
movimiento huelguístico ferroviario, su dinámica interna, su
transformación subjetiva, concentrando nuestro interés en los
episodios sobresalientes de la etapa inmediatamente contigua
(julio-octubre de 2010) a su apogeo (octubre de 2010- febrero de
2011), la acción de las diversas corrientes políticas e ideológicas
que actuaron en su seno y las circunstancias políticas exteriores
que determinaron sus derivaciones posteriores.
Es
objetivamente
imposible
prescindir
del
carácter
marcadamente político, especialmente tratándose de los eventos
generados en la huelga ferroviaria del 2010, que constituyó uno de
los procesos obreros de mayor envergadura política de la época
actual y cuya máxima expresión en este sentido se dio con
elocuente claridad precisamente el 20 de octubre y en los días
siguientes.
La razón más importante que suscito la necesidad de publicar mi
libro ha sido defender plenamente esta nueva juventud militante
de la impugnación repulsiva de que ha sido objeto por parte de los
intelectuales kirchneristas al servicio del Estado capitalista. Esta
defensa de la juventud militante adquiere una forma concreta en
la figura de Mariano Ferreyra, mi compañero de lucha. La
6

Regional: Es la instancia de organización distrital del Partido Obrero.
35

generación luchadora de Mariano Ferreyra necesita ser
plenamente reivindicada. El capitalismo cae y quedan los
luchadores por el socialismo. Estos manuscritos fueron escritos en
estas condiciones, o sea, con la misma inspiración, con la misma
fuerza, con el mismo ímpetu, con la misma tenacidad que nos
impulsó a tomar decididamente en nuestras manos la bandera de
la lucha ferroviaria, aquella histórica jornada del 20 de octubre, en
la que jugó un papel extraordinario el Partido Obrero y su
organización juvenil, la UJS, que, no por azar sino por su programa
y su método, poseen la dicha de reunir en su seno a la flor y nata
de la juventud obrera y estudiantil de este país, la juventud que
lucha y milita por la abolición de la explotación capitalista y por el
socialismo. Este trabajo es entonces, en última instancia, fruto de
los principios fundamentales de un partido organizado para
luchar.
El periodista principal del diario kirchnerista Página 12, Horacio
Verbitsky, un perro de raza oficial, a horas solamente de la
detención del titular de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, como
responsable intelectual del crimen de nuestro compañero, ha
afirmado en el programa televisivo de Víctor Hugo Morales
“Bajada de línea” el 22 de febrero de este año que :
“Conocí a Pedraza en su juventud. Era como Mariano Ferreyra (sic),
tenía las mismas ideas y es trágico que haya terminado con la vida de un
joven que había pensado como él en su juventud (sic)”.
La perversidad refinada de este diletante corrompido a la hora de
defender las mentiras oficiales – emparentar a las victimas con sus
victimarios – no encuentra límites morales o intelectuales;
adiestrado por las convencionalidades abyectas de este régimen
36

político, es un calumniador profesional cuyo axioma fundamental
estriba en perpetuar el statu quo – del que la burocracia
empresarial de los sindicatos forma un pilar – contra el que
peleaba justamente Mariano Ferreyra.
Habría que recordarle a este teorizador oneroso de la virtuosidad
de las brutalidades oficialistas,
Verbitsky, si es que
excepcionalmente no ha perdido la memoria de buena fe, aunque
nos reservamos con derecho la duda, que la corriente política en la
que militaba Mariano existe desde 1963 – por aquel entonces era la
organización trotskista Política Obrera, núcleo de militantes que
precedió a la fundación ulterior del Partido Obrero, en la década
del 80’– y jamás tuvo relación alguna con la llamada “CGT de los
Argentinos”, organización sindical políticamente vinculada a las
vertientes de “izquierda” del peronismo de la época, en la que
inició su carrera el futuro burócrata y empresario ferroviario José
Pedraza, el cual sí fue, en cambio, intimo compañero de
“militancia” de Horacio Verbitsky durante su aparentemente
desañorada etapa de imberbe petardista de la “juventud
maravillosa”, masacrada por ‘El General’ retornado y los que
después nombraría su segunda mujer al frente de la represión
democrática y militar contra la “subversión marxista”.
El filósofo prolífico en alcahueterías y zángano vividor a cuenta
y orden del Estado, José Pablo Feinmann, que pone toda su dudosa
genialidad en quejarse pesadamente en su dolencia “nacional y
popular” del “seguidismo” del socialismo argentino y
latinoamericano a las concepciones de sus propios fundadores,
Marx y Engels – como quejarse de que la luz del sol produzca
sombra – sostiene que el crimen de Mariano Ferreyra no
37

constituyó un hecho históricamente correspondiente a un régimen
político gobernado por patotas y crímenes, sino que lo atribuye a
un supuesto “accidente” histórico – la historia es convertida así en
una suerte de catálogo de “accidentes” horrorosamente
desfavorables para la mayoría de la humanidad – y trata de
justificar esa posición trivial, con sobrada elocuencia al momento
de defender sus abundantes lugares comunes, concluyendo que
los dirigentes del PO, los propios compañeros de Mariano, fueron
responsables exclusivos por el crimen y no la patota kirchnerista.
La ergotizacion del filósofo kirchnerista gira, pues, en un círculo
vicioso: los dirigentes del PO son responsables por el crimen de
Mariano Ferreyra, un dirigente del PO. Según esta lógica entonces,
Mariano Ferreyra sería responsable de su propio crimen.
Feinmann no tiene ninguna necesidad de apelar a estos embustes
elaborados en los enredos de su pensamiento pedestre para
justificar su categórica defensa de la violencia sindical de las
patotas kirchneristas contra todos los que luchan.
¿El crimen de Mariano Ferreyra constituyó, desde el punto de
vista del proceso histórico, un acontecimiento necesario,
absolutamente inevitable? No, pues fue precisamente un crimen
del Estado, una reacción violenta de las instituciones sobre el
proceso de la lucha de clases. Y la patota sindical es una institución
de Estado. El crimen de Mariano Ferreyra es en el fondo un suceso
entrelazado con el derrumbe de las relaciones políticas y sociales
capitalistas preservadas por el régimen kirchnerista, cuyas bases
fueron profundamente cuestionadas por la rebelión popular de
2001, perecimiento sistemático cuya expresión culminante ha sido
precisamente la patota sindical. Un crimen históricamente
correspondiente a un régimen, a un Estado que ya no es
38

históricamente necesario, porque reacciona en contradicción
violenta con las necesidades históricas, económicas, de las fuerzas
productivas que se liberan: los trabajadores.
Un día antes de su asesinato a manos de la patota cobarde y
criminal de la burocracia de la Unión Ferroviaria, junto a Mariano
nos encontrábamos pintando la bandera de los compañeros
tercerizados. En un momento de esa conversación tan fraternal
que desarrollábamos, el, sin dejar de mover el pincel, me lanza
apenas una mirada y como si se tratara de una confesión me dice:
"Las cosas elementales se pueden conseguir, pero esto, la lucha y la
militancia por la emancipación de la clase obrera es la aspiración más
grandiosa que puede tener una persona en su vida, es algo que llena todas
las energías".
A Mariano se lo pretende ultrajar catalogándolo con la habitual
ligereza oficial de los ministros y jefes de gabinete del régimen K,
como un juguete de las pasiones ajenas. Ninguna de las falsedades
emitidas por el kirchnerismo supera semejante grado de
desvergüenza. Según un admirable artículo de Prensa Obrera que
bosqueja su trayectoria militante:
“Mariano se hizo compañero y amigo de nosotros, de la UJS y del PO,
cuando todavía no había terminado el secundario. Su hermano lo había
hecho unos meses antes. Desde entonces, fue siempre un orgullo estar a
su lado, escucharlo y desarrollar con él nuestras inquietudes.
Lo conmovieron las grandes movilizaciones piqueteras y la rebelión
popular de 2001. Desde el comienzo se destacó como dirigente en
Avellaneda. Constructor de la UJS, combinó su actividad en el
movimiento estudiantil con la participación en las principales luchas
39

obreras y populares que conmovieron a su pago chico y al país. Estuvo al
frente en la lucha por la recuperación de Sasetru bajo gestión obrera.
Impulsó el movimiento estudiantil, el centro de estudiantes en el Simón
Bolívar de Sarandí, donde cursó la secundaria. La sede del CBC de
Avellaneda lo tendrá para siempre en su historia como uno de sus
principales organizadores, probablemente el principal. Por su gran
autoridad política, sus compañeros de la UJS lo apodaban fraternalmente
"el Jefe". Militaba desde hacía unos meses junto a los ferroviarios.
Participó, electo como delegado, de los tres últimos congresos del Partido
Obrero. Fue trabajador metalúrgico. Fanático de la música y el cine,
incursionó en distintos proyectos musicales y estaba definiendo su
ingreso a alguna de las escuelas artísticas de Avellaneda. Adoraba a sus
hermanas y a su hermano mayor.
"Marianito", el benjamín de nuestros adultos de la zona sur, era
concienzudo, parsimonioso, siempre ávido de formación política. Tenaz
como pocos, cursó dos años del profesorado de Historia en el Instituto Nº
1, también en Avellaneda.
Nunca se achicó ante situaciones difíciles. Que se encontrara en la
primera línea de lucha junto a los obreros no sorprende. Confesó en
repetidas oportunidades su deseo de luchar durante toda su vida, una
necesidad que había hecho con pasión” (Prensa Obrera Nº 1151,
21/10/10)”
Mariano se presentó con un gesto voluntario en la lucha y fue,
incluso, parte de la dirección consciente que tomo la decisión de
tomar partido por la lucha directa de los trabajadores contra sus
verdugos, sindicalistas y patrones. Se caracterizaba precisamente
por infundir ese vigor propio al espíritu de sus amigos y de los

40

compañeros que lo rodeaban, lo que dejó una huella imborrable en
el movimiento de los trabajadores y en su memoria histórica.
El análisis de las diferentes cuestiones en él, se distinguía por una
notable visión ideológica consolidada a través del paso de los años,
lo que le brindaba un alto nivel de claridad en su criterio político.
En un artículo publicado en junio de 2004, en La Caldera, la revista
de la UJS, en el que se puede advertir la gigantesca influencia que
la intervención política del PO en el movimiento piquetero y su
experiencia histórica tuvo sobre toda una pléyade de jóvenes de
las barriadas obreras y populares, Mariano ya prefiguraba un alto
nivel de conciencia política:
“Política o no política: ¿Por qué hacemos política los
estudiantes?
Esta es una respuesta a las autoridades de los colegios y al gobierno que
siempre ante la más mínima organización de los estudiantes prohíben
hablar de política en los centros o asambleas estudiantiles (para ser más
precisos esta prohibición está reglamentada en el estatuto realizado por la
Dirección General de Escuelas).
¿Qué es hacer política? Hacer política es despertar la conciencia de los
estudiantes para luchar por las becas, las viandas, la educación pública, y
que solo eso se consigue arrancándoselo al Estado con la movilización de
la juventud.
Los estudiantes hacemos política, nosotros entendemos que la cuestión
de la deserción escolar y el bajo rendimiento de los alumnos son
consecuencia de la política de los gobiernos, de la Ley Federal de
Educación, de la falta de presupuesto, y de la pobreza de los trabajadores.
Esta es la realidad del sistema económico y social capitalista, la
desocupación, el trabajo en negro, la devaluación de los salarios,
41

aumentos de tarifas, inflación…Si no entendemos esto, no podremos
actuar.
Si no hiciésemos política, los centros de estudiantes quedarían relevados
a clubes de estudiantes donde hablaríamos del partido del domingo y nos
sentaríamos a ver como la juventud pierde la posibilidad de formarse y
por ende de construir el futuro, es decir estaríamos viendo a los futuros
desocupados. Si fuese así, deberíamos dejar las reivindicaciones de los
estudiantes archivadas en un cajón, ya que estas están ligadas a la
política.
Las autoridades y el gobierno prohíben a los jóvenes reclamar por sus
justos reclamos. Cuando un alumno es consciente de la situación en la
que estamos sumergidos, y decide organizarse y organizar a sus
compañeros para reclamar sus necesidades, el Estado, la Iglesia, los
capitalistas, nos dicen que debemos olvidar esto, “no hacer política”. ¡Pero
al querer analizar por qué hay compañeros que no pueden concurrir a
clase, nos encontramos con la política en el medio! Los estudiantes
hacemos política porque no queremos que ningún joven se quede sin
estudiar, por eso reclamamos becas para todos, viandas y boleto
estudiantil a $0,05.
Los estudiantes hacemos política porque la política oficial apunta a
destruir la educación pública y a que los estudiantes no se formen.
Desocupados y mano de obra barata: es a lo que puede aspirar la
“burguesía nacional” de un país atrasado como el nuestro. Ellos son los
responsables.
Nosotros hacemos política y hacemos responsables a los gobiernos al
ministerio de educación, al gobierno provincial y nacional de que los
chicos estén en las calles, de que pierdan el año, también de la
desocupación y de la desnutrición infantil. Por eso llamamos a los
42

estudiantes y a la juventud a organizarse en cada barrio y escuela y hacer
política para reclamar por lo nuestro.
Este era Mariano, un luchador, un revolucionario, un militante
obrero y socialista. Su vida fue breve, aunque rica e intensa de
humanismo, pero logro revivir en la rebelión de miles, en las calles,
en las fábricas, en las universidades, los secundarios, en los barrios
populares. Esta inspiración ha pasado al primer plano de la
historia, porque ha penetrado en la conciencia de los millones de
hombres que sufren en carne propia la explotación capitalista
desenfrenada y bárbara. La nueva generación, la juventud, debe
militar sobre la base de esta gran perspectiva histórica de la
revolución social y la emancipación socialista de la clase obrera y
de la humanidad.
Leonel Benítez
Julio de 2011-Buenos Aires

43

44

Primera parte.
Nos pronunciamos por luchar.

45

46

Mariano Ferreyra (en el centro) en el corte de vías del 21 de julio de 2010. A partir de julio de 2010 comenzó a militar
con los ferroviarios del Partido Obrero. Lideró junto a Diego Cardía, Fabián Martínez y otros tercerizados y despedidos
amplias recorridas de estaciones convocando a una nueva medida de lucha para el 20 de octubre.

47

Capítulo I
Sábado 28 de agosto de 2010. Reunión de Mesa de la Zona Sur
del Partido Obrero, Lanús.
Me presenté en la reunión semanal de la mesa de la zona sur7 tal
como había sido demandado previamente por ese organismo, en
calidad de "cooptación", por así decirlo. Fue la primera vez que
asistí a una reunión en una instancia central de dirección
partidaria, no solo desde que me reincorpore al partido el 26 de
junio de 2010, sino incluso del resto de mi pasado militante en la
organización. Allí, pues, en la “zona sur”, estaba Mariano y el resto
de los compañeros responsables de la zona sur del partido.
Fue entonces como empecé a relacionarme con Mariano, mate de
por medio, durante las reuniones políticas, aunque lo conocía de
vista de las movilizaciones - ya que siempre se trataba de los
mismos rostros, del mismo núcleo de luchadores. Pero nunca pude
entablar una conversación personal con él, ya que de mi parte era
un poco retraído y apenas conocía a los militantes de mi regional.
Solamente había sacado la conclusión de que Mariano era
militante, por su constancia y permanencia. Entonces en agosto,
más o menos, se discute en las reuniones de la zona sur la
formación de un "equipo" de militantes del partido con el objeto
de reconstituir la actividad del círculo ferroviario y superar sus
limitaciones políticas, al mismo tiempo que se debía intervenir en
el movimiento de los tercerizados que había estallado en marzo a
partir de una serie de despidos. Me propusieron para integrar el

7

Mesa de Zona Sur: Es la instancia de dirección partidaria que centraliza a los responsables
políticos de las regionales (distritos)
48

equipo junto a Mariano y desde este momento lo pude a conocer
en su intimidad. Vivimos juntos cosas que nunca voy a olvidar.
En las reuniones de zona, las críticas del partido contra la
burocracia sindical se acentuaban, como consecuencia sobre todo
de la abierta disposición y clara resolución que mostraban los
nuevos sectores de la clase obrera que salían a luchar contra la
explotación patronal y, a la vez, a hacerle frente al vandalismo
burocrático de las direcciones sindicales. En las reuniones era
común – entonces como ahora - abrir el informe sobre la situación
política a partir de tal o cual conflicto obrero, popular o estudiantil
y criticar las maniobras de la burocracia oficialista, poniendo de
relieve antes que nada la colaboración cada vez más estrecha y la
marcada dependencia política del gobierno kirchnerista del
bandolerismo desenfrenado la burocracia sobre las bases obreras
de los sindicatos.
El Partido Obrero constituye una notable excepción al derrumbe
teórico y moral de las izquierdas latinoamericanas y europeas
como resultado la propia presión de la crisis capitalista mundial.
El auge de las luchas sindicales y los levantamientos populares
agravaron las tendencias a la rápida descomposición de las
corrientes de izquierda, impulsando las mismas a sobrevivir a la
crisis fusionándose políticamente a los distintos partidos
capitalistas y a las instituciones del Estado (MST8, PCR9).

8

Movimiento Socialista de los Trabajadores: partido de centro-izquierda, aliado político de
Pino Solanas.
9
Partido Comunista Revolucionario: partido de izquierda de orientación maoísta y
“abstencionista”, aliado político del FAP de Hermes Binner y actualmente de Unidad
Popular de Víctor De Gennaro.
49

En medio de la gigantesca rebelión popular de Grecia, el Partido
Comunista de ese país, rechazó horrorizado la consigna de la
suspensión del pago de la deuda externa para enfrentar la crisis
internacional desde un punto de vista de clase. En el marco de esta
situación mundial hay una crisis importante relacionada con la
impotencia del gobierno para resolver cuestiones. La oposición no
es fuerte en este cuadro de crisis política, puesto que se encuentra
deshilachada. Esta impotencia gubernamental se traduce en la
pelea Clarín – gobierno. Te votamos en contra, pues, le dice la
burguesía al gobierno y bajaron estrepitosamente los títulos de la
Bolsa.
Por nuestra parte, denunciamos que el conjunto de estos
movimientos constituyen un ataque al movimiento obrero, es
decir, más despidos, más suspensiones, menos salarios. El
gobierno ha salido verdaderamente golpeado por estas
maquinaciones de la burguesía. La maniobra pública de Cristina
Kirchner es una puesta en escena, no es realmente serio, porque no
va a lo más importante de la cuestión, a lo más esencial del
“pasado”. El gobierno se ha mostrado débil en este sentido.
Es probable que Clarín y la Nación ataquen políticamente al
kirchnerismo. Pero la oposición no quiere cambiar al gobierno. No
tiene cuadros para sustituir al gobierno. Esto conlleva un horizonte
de crisis porque no tiene una perspectiva de salida política. En
Kraft, el “Poke” Hermosilla, delegado del PTS, se expresó
contrario a la defensa del 82% móvil para los jubilados. Nuestros
compañeros, en cambio, llevan adelante la campaña del Partido
Obrero por las jubilaciones. Mientras Hermosilla se pronuncia

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