La Falacia Postmoderna del Maestro Ignorante y Emancipador.pdf


Preview of PDF document la-falacia-postmoderna-del-maestro-ignorante-y-emancipador.pdf

Page 1 2 3 45641

Text preview


C. Caceres: La Falacia Postmoderna del Maestro Ignorante y Emancipador

son descriptas como imposiciones externas, “atontantes” y “embrutecedoras, o
“perturbaciones que (suspenden) la libertad.”

En la visión de Rancière la escuela

Iluminista establece la igualdad como una meta a alcanzar a través de la instrucción
formal, posponiendo en la practica la emancipación intelectual “hasta el final de los
tiempos”, “subordinando” al estudiante al “orden explicador” pre-establecido. Como una
alternativa liberadora, Rancière postula que la emancipación debe ser “un punto de
partida”, y el aprendizaje, intuitivo y espontaneo, similar al de la lengua materna, con lo
que todas las inteligencias, e individuos, se igualan. Los maestros deben entonces
restringir su rol al de “Ignorante” o “Facilitador del Aprendizaje”.
A continuación, se describen el origen del Método Jacotot de Enseñanza Universal y
los principios de la doctrina Panecástica, seguidos por una discusión critica, formulada
desde un punto de vista objetivista. Las citas literales se han restringido mayormente a
autores argentinos como contribución al debate local, pero referencias similares de origen
diverso pueden encontrarse fácilmente en los fueros internacionales.

El Método Jacotot y la Doctrina Panecástica
A través de EMI (pp.6-14), Rancière relata una experiencia intelectual de Joseph
Jacotot (JJT), un profesor de literatura francesa, ocurrida en 1818 en la Universidad de
Lovaina. Ante la necesidad de enseñar a estudiantes de habla flamenca, una variante del
holandés, y que él no hablaba, JJT se valió de una versión de la novela clásica de Fénelon,
Las Aventuras de Telémaco, oportunamente impresa en ambos idiomas, en páginas
contrapuestas, para establecer “el lazo mínimo de una cosa común.” Por medio de un
intérprete, “les pidió que aprendieran el texto francés ayudándose de la traducción”,
para, una vez cubierta la primera mitad, repetir una y otra vez lo aprendido mientras
completaban la lectura. Al final del ejercicio, la clase “sobrepaso sus expectativas”: sus
integrantes escribían —y aparentemente también hablaban— francés, “tan bien como lo
habrían hecho muchos franceses.”
El que sus estudiantes hubiesen aprendido un lenguaje nuevo por sí mismos, sin
“explicaciones sobre la ortografía o las conjugaciones,” llevó a JJT a concluir que el rol

4