PDF Archive

Easily share your PDF documents with your contacts, on the Web and Social Networks.

Share a file Manage my documents Convert Recover PDF Search Help Contact



MonteJurra Num 44 Diciembre 1968 .pdf



Original filename: MonteJurra - Num 44 Diciembre 1968.pdf

This PDF 1.3 document has been generated by / ABBYY FineReader 9.0 Professional Edition, and has been sent on pdf-archive.com on 03/12/2017 at 03:10, from IP address 2.138.x.x. The current document download page has been viewed 191 times.
File size: 11.1 MB (28 pages).
Privacy: public file




Download original PDF file









Document preview


Y

LEA

SUCCUM
U n a editorial j o v e n p a r a u n P u e blo m a y o r d e e d a d .
TÍTULOS RECIENTES:
Carlismo - 6 8

Cesquema doctrinal)

M o n a r q u í a tradicional

CR. de Miguoo

D. C a r l o s P r í n c i p e p a r a el futuro
ULTIMO

TEXTO

" CARLISMO REBELDE "
«5f El p e r i ó d i c o q u e m á s p o l é m i c a s
h a d e s p e r t a d o e n el a ñ o 1968.
«K* D e c a n o d e la p r e n s a al s e r v i c i o
d e las libertades d e l P u e b l o .

EL PmiflTO flAVAHRO
L e y r e , 18 - 2 0
PAMPLONA

Publicación

de

SUCCUM

con

las d o s p r i m e r a s e d i c i o n e s a g o tadas.
Pida índices d e textos e información.

SUCCUM - E D I C I O N E S
Santiago, 2 - Z a r a g o z a

EXPULSIÓN
Hay pueblos a los que parece
que todos los sinsabores y todas las calamidades se ceban sobre é l . El Carlismo ha llenado y
rellenado muchas páginas de la
Historia, la ha moldeado y la
ha invalidado de sabor popular,
pero por ser, precisamente, un
pueblo sincero y heroico, han
acudido a é l algunos sectores
que se aferraron a sus entretelas para luego pasar la factura
y medrar a su costa.
Una vez proclamada la República, el Carlismo empezó a organizarse para acometer su, derrocamiento. A este movimiento, conforme iban pasando los
meses, se fueron sumando otras
fuerzas. A s í nació el llamado
Movimiento Nacional. Hoy, en
1968, el Gobierno expulsa de España a la dinastía de los requetés, la familia Borbón Parma, cuyo titular f i r m ó la ya famosa orden de alzamiento. ¿Tiene algo
que ver el r é g i m e n actual con el
e s p í r i t u de aquel 18 de Julio?
Sólo voy a recordar que ni Hitler, ni Mussolini, ni Stalin, ni
tan siquiera Napoleón, pudieron
hacer sobrevivir, después de su
muerte, al sistema por ellos instaurado.
El 26 por la tarde «la Superioridad» comunicó a don Javier de
Borbón Parma, que se hallaba
en Madrid, que por haber vulnerado las reglas que regulan la
estancia de extranjeros en nuestro país, debía de abandonar el
territorio nacional en 24 horas.
La noticia saltó a la prensa.
Aquella misma noche la emisora
de la BBC de Londres decía que
el r é g i m e n español había roto
definitivamente con los carlistas
al tomar esta decisión. Y tiene
razón: va a ser muy difícil que
renazca la confianza. Sólo podría ser facilitando el regreso y
reconociendo la nacionalidad española a la familia Borbón Parma. Imposible de otra manera.
Los corresponsales extranjeros
destacados en el aeropuerto de
Barajas comentaban que por fin
el Gobierno se había quitado la
máscara respecto a los carlistas. Lo que los carlistas decían
allí no se puede publicar. Quizá
leyendo un reciente libro de Camilo José Cela encontraríamos
algunas de las expresiones.
Pero la esperanza no ha muerto ni podrá morir. El Carlismo ha
vivido siempre en el destierro
y en la o p o s i c i ó n . Una vez m á s
estamos en el mismo sitio, el
sitio que siempre nos han deparado las circunstancias y la Historia. La tierra prometida, nuestro Israel, la conquistaremos de
nuevo. El pueblo español a s í lo
q u e r r á . Por lo menos el pueblo
que todavía tiene vergüenza, y,
sobre todo, tiene honor.
Las razones de la expulsión de

los Borbón Parma no están todavía muy claras. Se sabía que
un Carlismo eminentemente político molestaba. Los «nobles requetés» ya no se dedicaban solamente a conmemorar misas ni
a subir a los montes, se habían
adentrado en el camino de la
p o l í t i c a . . . las actuales Cortes
saben de su a c t u a c i ó n . Y el pueblo t a m b i é n . Ese no es el final,
es el principio de una nueva
etapa... la etapa de la conquista del poder.
J. C . BALAGUER.
Madrid.
Hace unos días, leí en la
prensa la noticia referente a la
expulsión del territorio nacional
de la familia Borbón Parma. Y
como quiera que, aunque no me
considero Carlista, leo su revista desde hace ya una buena porción de años y simpatizo con ella
en muchas cosas; p e r m í t a m e
que les formule unas preguntas
relacionadas con lo indicado, y
así aclarar mis embarulladas
ideas al respecto. Quizá resulten pueriles mis preguntas, pero por mi edad sólo he vivido la
era de silencios de la postguerra y por consiguiente, sólo enterado a medias de la realidad
española. Como yo, le aseguro
que hay un buen porcentaje de
españoles.
¿Es posible que el Carlismo,
integrante del Movimiento, vencedor, junto con Falange, Ejército, etc., en el 18 de julio, no
tenga en los órganos de gobierno de la nación, militantes, lo suficientemente influyentes, para
evitar esta expulsión? ¿Por q u é
la Prensa del Movimiento no sale
en defensa de este incidente,
siendo como es el Carlismo integrante de é l ?
Sinceramente, no comprendo
cómo a la hora de la verdad la
Comunión
Tradicionalista
no
aprieta la palanca política legada por su historia, sus numerosos afiliados y sus muchos mártires por Dios y por la Patria.
JOSÉ L. SOLIS
(Archidona)
Tengo que manifestarles, de
todo corazón, como carlista que
soy, el gran pesar que siento
por el incalificable hecho de hacer salir del territorio nacional
al Príncipe Don Carlos de Borbón Parma.
Mi enérgica y sentida protesta tengan a bien de unirla a las
suyas. Pues no hay derecho de
cometer este atropello a la Comunión Tradicionalista, cuando
tanto y tanto se le debe.
Les saluda muy atentamente
JUAN SÁNCHEZ
La Unión
N. de la R.
Han sido muy numerosas las
cartas recibidas comentando las
medidas gubernativas en torno

a la Familia Borbón Parma. Sentimos no poder publicar la mayoría de ellas, por considerar que
incumplen la vigente Ley de
Prensa e Imprenta.

CONFUSIONISMO
A don Luis Suárez Quesada,
Presidente de la Hermandad de
Cristo Rey, de Requetés excombatientes.
Amigo Luis: con el t í t u l o «Contra el c o n f u s i o n i s m o » he visto
la nota de la Hermandad de Cristo Rey publicada por la prensa
nacional el día 24 de diciembre,
y como dicha nota lo que pretende es precisamente crear
confusionismo, como amigo, ya
que lo cortés no quita lo valiente, me veo obligado a contestarte.
Recordarás los trágicos días
de los meses finales del año
1936, cuando fuiste detenido por
los rojos en Ribadesella y trasladado a la cárcel del Coto, de
G i j ó n , en donde gracias a la int e r v e n c i ó n de una ejemplar margarita carlista, M a r í a Luisa de
Noriega, mi familia, que ya había dado un m á r t i r carlista a la
Cruzada, mi hermano Rafael, pudo aliviar tu hambre y conseguir
poco después, gracias a la gest i ó n de un m é d i c o amigo, internarte en un hospital con fingida enfermedad. Esto te proporcionó una buena temporada de
libertad, que te p e r m i t í a visitarnos a diario y levantar tu moral
con las buenas noticias que recibías de las victorias de tus
hermanos de las Brigadas Navarras.
Más tarde fuiste nuevamente
detenido e incorporado a un batallón disciplinario, del que gracias a Dios pudiste salir con vida, al ser liberado, como todos
nosotros, por los gloriosos Tercios de Lácar y Montejurra.
A partir de aquel d í a venturoso del 21 de octubre de 1937,
colaboraste con entusiasmo en la
f o r m a c i ó n del Tercio de Nuestra
Señora de Covadonga, y con más
de un centenar de requetés asturianos, salimos al finalizar el
año, hacia las f r í a s tierras de
Teruel, p l e t ó r i c o s de fe y entusiasmo, a ofrecer nuestras vidas si eran necesarias, por nuestros Ideales de siempre.
Esto ocurría d e s p u é s del 19
de abril de 1937 y t ú te enrolaste en una unidad combativa de
la C o m u n i ó n Tradicionalista, de
la que era abanderado don Javier
de Borbón Parma, a quien entonces no considerabas subdito
f r a n c é s . Y sin embargo, lo era,
como t a m b i é n era subdito extranjero su t í o don Alfonso Carlos, a quien t ú llamas «nuestro»
ú l t i m o rey, y el sobrino de éste
don Jaime y los antecesores de

la Dinastía llamados Carlos, porque a todos ellos, aún siendo de
su misma Casa y sangre, les
retiraron la nacionalidad española y el t í t u l o de Infantes de
España, los antepasados de quien
hoy reconoces como tu rey, el
Conde de Barcelona, el que no
ha querido aceptar los Principios del Movimiento Nacional,
por los que t ú has luchado, y
ú n i c a m e n t e quiere hacer valer
unos derechos sucesorios que
su padre, don Alfonso, q. e. g. e.,
abandonó un triste día 14 de
abril, dejando a España a cosecha de un mar de sangre sembrado por sus antepasados.
Por ello debe quedar bien claro que toda la Dinastía Carlista
se ha visto privada de la nacionalidad española por los Borbones reinantes en España y por
la república española, y que el
ú l t i m o y actual representante de
ella, don Javier de Borbón Parma, padre del Príncipe don Carlos Hugo, no ha solicitado, como
dices, la nacionalidad española,
si no el reconocimiento de tal
nacionalidad, a la que nunca ha
renunciado, pues ha dado pruebas irrefutables de su españolismo, precisamente en las horas
más d i f í c i l e s para la Patria, cuando no lo hicieron los que t ú hoy
defiendes con tanto entusiasmo,
que entonces se hallaban en el
extranjero, donde t a m b i é n nació el Príncipe que hoy pretende ocupar el trono de España,
reconquistado con la sangre del
Glorioso Ejército Español, de
millares de falangistas y de incontables r e q u e t é s , movilizados
precisamente por el Príncipe don
Javier de Borbón Parma. Consideras intolerable la presencia e
i n t r o m i s i ó n de un subdito extranjero en la p o l í t i c a interna de
un país, y ni t ú ni nadie lo cons i d e r ó a s í en el a ñ o 1936, cuando f i r m ó con los Generales Mola y Sanjurjo el pacto para el
Alzamiento Nacional.
Y para no ser m á s extenso,
quisiera pedirte amigo Luis, que
cuando digas «nosotros, requet é s e x c o m b a t i e n t e s » , seas un
poco más e x p l í c i t o , aclarándonos
quienes sois vosotros, pues nunca os hemos visto en Montejurra, pongo por caso, en donde
millares de r e q u e t é s excombatientes llevan treinta años aclamando a la Dinastía de Borbón
Parma, ni tampoco en Estoril,
donde nunca hemos podido ver
poco más de una docena de requetés protestando fidelidad a
la Dinastía Borbón Battemberg.
El sano pueblo carlista, que
supo repudiar a un Carlos VI, a
notables generales y a prohombres que fueron de la Causa, conoce muy bien su camino y a
quienes ha de entregar confianza.
Roque LAVIADA POLA. Gijón
Excombatiente de los Tercios de Requetés de Nuestra Señora d e Begoña y
Covadonga.

DEVALUACIONES
Y REVALUACIONES
El español medio no ha leído
a Keynes. Pero el español medio ha ido leyendo los titulares
de los p e r i ó d i c o s y, poco a poco, va aprendiendo algo de economía. De todas maneras, su
entender es más intuitivo que
doctrinal, fruto m á s de observación que de haber digerido gruesos manuales económicos. Y el
español medio está perplejo. Ha
ido oyendo y leyendo lo que
sobre nuestra devaluación y la
de la libra del año 1967 se ha
dicho y escrito. También ha hecho lo mismo con la reciente
frustrada devaluación del franco y revaluación del marco y la
crisis nuevas de la libra. Y no
entiende.
No entiende c ó m o si un sólo
país, Inglaterra, tomaba una medida e c o n ó m i c a de devaluación
y la peseta s u f r í a un embate en
la misma p r o p o r c i ó n , aquella era
lógico e inevitable; ahora, con
la pretendida devaluación del
franco y el tambaleo para arriba y para abajo del marco y la
libra, esos c í r c u l o s financieros
bien informados que normalmente hacen declaraciones a la
Agencia Cifra, dicen que la peseta está muy sana y que la
economía española no tiene nada que temer de nadie.
Y el español medio sigue haciéndose un l í o . Porque sabe
que la mitad de nuestras importaciones y de nuestras exportaciones se comercian con los
países de Europa Occidental y
que nuestro turismo proviene,
en proporción muy superior, de
los mismos. Por tanto, cualquier
f e n ó m e n o monetario en estos
países, r e p e r c u t i r á , en algún sentido, en nuestra moneda.
Este e s p a ñ o l , con su embrollo
mental consecuencia de la lectura de tanta declaración oficial
u oficiosa, se pregunta: ¿no será
que, por contra de lo que hemos
oído, la devaluación de la libra
no fue m á s que el pretexto para justificar una medida consecuente con el fracaso del I Plan
de Desarrollo?; ¿no será que la
pretendida fortaleza de la peseta, en esta o c a s i ó n , no es más
que un argumento político para
crear un clima de confianza ante
el II Plan?
Y cabe otra pregunta: ¿Hasta cuando el español es menor de edad? ¿Cuándo habrá una
ética informativa para que el español esté enterado, de verdad,
de los asuntos públicos? Si esto no ocurre, ese clima de confianza no se logrará.
J. ZARATE. Vitoria

La A.E.T. es la A.E.T.
CARTA ABIERTA DE UN LECTOR A UN DIRECTOR
Sr. Director: En su carta al
«Querido lector» de fecha 1 de
Diciembre, número 427 de SP,
Vd. dice:
«Como en otros muchos países del mundo, la Universidad
española se encuentra fragmen-

tada en diversidad de ideologías. El PC (Partido Comunista) ; el PCI (Partido Comunista
Internacional); PLP (Frente de
Liberación Popular), conocido
también por el apodo de «Felipe»; AER (Agrupación Estudiantil Revolucionaria), integrado por trotskistas; PCML
(Partido Comunista Marxista
Leninista); Anarquistas, con sus
subdivisiones de Ácratas y Anarcos; FUNS (Frente Universitario Nacional Sindicalista); FES
(Frente Estudiantil Sindicalista) ; AET (Asociación Estudiantil Tradicionalista) y otros».
De toda esa abundante sopa
de letras Vd. salva exclusivamente a FUNS y a FES, metiendo en el saco a todos los
demás incluyendo nada menos
que a la A.E.T.
Naturalmente no estoy de
acuerdo con esa tabla rasa que
usted me fabrica. Según usted
mismo explica todas esas singlas, menos FUNS, FES y AET,
corresponden a grupos de tendencia comunista, anarquista o
similar, porque aunque nada
nos amplía sobre el «Felipe», la
misma denominación, Frente de
Liberación Popular, nos suena
a Frente Popular de los años
treinta y tantos. Mil argumentos se me vienen a mano para
protestar sobre la comparación o
mezcla, mas he decidido no molestarme en esgrimir ninguno.
Por razón de practicismo quiero
limitarme a decir que, desde
tiempos muy remotos, la A.E.T.
es la A.E.T. (Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas).
Usted afirma que si volviera
a tener veinte años se encuadraría en grupos de la ideología de FUNS y FES. Y o no, yo
me apuntaría a la AET; entre
otras razones porque al pretender escoger a mis veinte años
entre las combinaciones de letras que usted relaciona, hubiera tenido que decidirme por
AET o por ninguna, toda vez
que en el campo político universitario español de entonces
la AET era la única existente.
Si se trata por ejemplo de aproximadamente
cuarenta
años
atrás ni siquiera usted podría
haber realizado su deseo de hoy,
puesto que en aquella época no
le hubiera sido posible topar
con nada semejante ni a FUNS
ni a FES. Durante tan largos
años los estudiantes tradicionalistas carlistas, que siempre fueron AET, constituyeron ininterrumpidamente baluarte firmísimo contra todas esas ideologías «demoledoras y de nefasta recordación» como usted muy
bien las califica.
En cuanto a lo de «periclitado» me deja anonadado. Confieso humildemente que he tenido
que consultar el diccionario. Si
usted considera que la monarquía tradicional, representativa,
social, etc., de que habla el vigente ordenamiento positivo —no
la otra—, es periclitada ¿por qué
votó de manera favorable a su
instauración? No me vaya a
decir que usted dijo «no» en
uno u otro referéndum porque
eso... de verdad, de verdad se
lo digo, más de cuatro no lo
iban a creer.
Aplaudo la reciente actitud
del grupo FES que usted nos
cuenta. No por haber sido violentos, sino por haber sido con-

secuentes. Pues esto de la consecuencia es algo que me agrada muchísimo, sobre todo por
lo poco que se da en la actualidad, especialmente en lo que
respecta a infinidad de personas cuando llegan a los cargos
públicos o las esferas de influencia oficial.
Convengo, y así lo expreso,
que usted y cualquiera tiene derecho a atacar al Carlismo o a
quien sea siempre y cuando lo
haga de frente y al descubierto. No de frente... por detrás.
Porque en política, como en
boxeo, no está nada bien, carece de ética, eso de acometer al
contrincante y de paso, como
quien no hace la cosa, aprovecharse del barullo para sacudir
golpe bajo a alguien que anda
por allí cerca.
Mi primera intención fue enviar esta carta con destino a la
sección «Correspondencia» de
SP. Pero como resultó más extensa de lo previsto, temí que,
por razones de espacio, no consiguiera ver la luz o, lo que hubiera sido peor, llegara a ser
troceadamente reproducida. Y
troceados, para mi gusto, señor
Director, los únicos que quedan
muy bien son los calamares.
Reciba también el querido señor Director un saludo muy
afectuoso de su lector buen
amigo,
Francisco FORTUNY. Málaga

Neo anticlericalismo
De un tiempo a esta parte,
en un sector cada día más amplio de las personas que conozco, pertenecientes al mundo de
las clases medias y de la burguesía de la capital madrileña,
empieza a darse un fenómeno
que no sé si anteriormente existió pero que según dicen desde
la guerra de 1936 no parecía observarse.
Me refiero •—concretamente—
a esa crítica a los sacerdotes,
en su etapa inicial, para ahora
pasar a las declaraciones de los
Obispos.
El antiguo slogan de los «curas a la sacristía» de los movimientos liberales, •—de corte
decimonónico— y de los intelectuales de los años treinta, que
los que nacimos después no oímos sino referir, parecen volver a brotar.
Fue primero el acontecimiento de la marcha de los sacerdotes en Barcelona, posteriormente las firmas de los sacerdotes en varias cartas, solicitando la defensa de los derechos
naturales de las personas o de
grupos sociales determinados.
Últimamente han sido las declaraciones del Obispo de Cádiz, que seguían a las del Obispo auxiliar de Sevilla, y a las
del propio Arzobispo de Sevilla.
Las reiteraciones de Monseñor Añoveros, en temas sociales —derecho a un mejor reparto de los bienes y representatividad sindical— y las declaraciones del Episcopado español sobre el sindicalismo han sido el colofón.
Asombra recoger los comentarios de las personas: Cada

uno puede hacer lo que quiere,
la Iglesia está cambiando la
chaqueta, no tienen por qué meterse en estos asuntos, ellos no
entienden de estas cosas, que se
metan en la sacristía, ¿quieren
más de lo que tienen...?
Hasta ahora, al parecer, «su»
Cristianismo les garantizaba el
derecho de propiedad absoluto,
les exigía sólo unas limosnas dadas con mayor o menor ruido,
(aquí en Madrid todavía aparecen de vez en cuando noticias de tés benéficos) y pertenecer a alguna asociación religioso-social de Caballeros de lo que
fuera.
Cuando la Iglesia ha comenzado a hablar de promoción del
pueblo, del diálogo, de la necesidad de una reforma de las
estructuras, de la necesidad de
ceder en el patronato de parroquias y obispados, inmediatamente este matiz que ya venía
observando hace unos pocos
años, se ha acentuado... y ahora salen comentarios... y hay
que asombrarse cómo muchas
de estas personas, modelos de
educación social, pierden estos
buenos modos al hacer sus comentarios.
Y entonces piden que se les
corte la subvención del Estado,
que nada de ceder en el derecho de presentación... y todos,
eso dicen, y hay que creérselo,
son católicos practicantes.
Así pues comenzamos a ver el
alumbramiento del nuevo anticlericalismo español, que esta
vez sale de la derecha conservadora, temerosa de perder unos
privilegios acumulados a través
de siglos, en los que la Iglesia
les sirvió —sin proponérselo—
de parachoque frente a los movimientos más o menos sociales.
Pedro ARAMBURU. Madrid

SINDICATOS LIBRES
En primer lugar quiero decirle que soy miembro de la
AET de Valencia y lector de su
revista desde hace varios años,
por lo que aprovecho la ocasión
para felicitar a ustedes por el
camino emprendido por ésta a
partir de los dos últimos números; si siguen así y reciben el
apoyo que merecen por parte
del Carlismo militante llegarán
a convertirse en una revista de
suma importancia entre la prensa política española.
El motivo de mi carta es el
haber leído el último número
de la Revista «índice». En el
artículo «El anarquismo en España» y hablando de las represiones patronales en la Barcelona de principios de siglo dice
de los Sindicatos Católicos denominados libres, poco más o
menos que fueron bandas de
asesinos asalariados frente a las
reivindicaciones obreras. Siendo
como es una falsedad me gustaría puntualizar que los Sindicatos Libres, fundados por correligionarios nuestros, fueron
verdaderos defensores de la justicia social cristiana tanto frente al capitalismo explotador como contra la tiranía revolucionaria de los pistoleros.
Amadeo CISCAR. Valencia

MONTE
JURRfl
D I O S • PATRIA • F U E R O S - REV

AÑO

IV

EDITORIAL

VAMOS AVER

^

NUMERO 44

DICIEMBRE 1968 - 20 PTAS.
Nuestra Familia Real ha sido expulsada de España perentoriamente,
con inelegancia, sin diálogo y sin que el Gobierno haya expuesto razón
alguna.
En el caso del Príncipe, la nota gubernativa esgrimía un motivo — i n
cumplimiento de promesa de no intervenir en política— que la Junta Su
prema de la Comunión Tradicionalista negó, sin que nadie la haya desmen
tido. En el caso de Don Javier y del resto de sus familiares, no hubo ni
siquiera eso, y sí un innecesario plus de incorrección, al tratarle de Exce
lentísimo Señor, cuando siempre se le trató — ¿ y qué menos?— de Alte
za Real.
No se ahorraron tampoco alardes de fuerza. La Comunión Tradicionalista —sin la que el 18 de julio hubiera terminado a poco de comenzar—
ha sido profundamente agraviada. En un momento en que todo es problema, se ha abierto desde arriba un foso innecesario y profundo.

SUMARIO
Opinan los lectores

3

Editorial

5

Ú l t i m o s días de Don Javier y Don Carlos
en España

Desde algunos sectores teledirigidos de la Prensa, se ha llegado —como señalaba «El Pensamiento Navarro»— a abiertas incitaciones a una
escalada de violencia. Sin embargo, los carlistas hemos demostrado, junto a nuestra inconmovible lealtad a los Borbón Parma, una conciencia de
nuestra responsabilidad, un gran sentido del patriotismo y una serena disciplina bajo nuestros mandos.

6

Un pecado: Defender las libertades

11

Paseo por el año de los Derechos Humanos

12

La hazaña espacial

13

Por esos mundos

13

30 días

14

Erraría quien pensara que la sensatez es debilidad o estado dubitativo. Los carlistas estamos en nuestro puesto, más firmes, más decididos que nunca a no aceptar, e impedir s i , es preciso, que a espaldas del
pueblo y sin el pueblo pudieran intentarse maniobras que invaliden un
futuro que ha de ser para todos.

Una disyuntiva: Capitalismo, Comunismo

14

Insistimos en que el Carlismo ha sido profundamente agraviado, y

Razones de peso

15

así consta en las declaraciones que Don Javier hizo a su llegada al des-

Recortes de prensa

16

tierro, e n la alocución de Don Carlos e n Hendaya, en la nota de protesta

En torno a la libertad

18

Apuntes para la historia

19

de la Junta Suprema, en el editorial de «El Pensamiento Navarro», e n la
nota del Presidente de la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes
de Tercios d e Requetés, en la carta del Caballero Mutilado Absoluto y

Momento

20

De nuestro lema: Dios

22

Catalunya: Desunión

23

ignorar las manifestaciones espontáneas de Pamplona, Madrid, Sevilla, Va-

C r í t i c a de libros

24

lladolid, Valencia y Barcelona, entre otras. Hubo, asimismo, un intento

¿Qué pide nuestra fe en relación con la

Presidente de los Requetés de Valencia al Vicepresidente del Gobierno, y
en millares y millares de testimonios. Tampoco podemos ni queremos

de dimisión d e consejeros del Movimiento de Guipúzcoa, que se cortó por

acción social?

26

una insinuación expresa del Príncipe, sin la que esta provincia — q u e lleva
meses bajo estado de excepción— hubiera visto reducidos al mínimo los
cuadros de esa organización.
Somos una Comunión política con decidida vocación ciudadana. Siempre que la legalidad era transitable, supimos escoger la legalidad.

MONTEJURRA
ANO IV

NUM. 44

-

Escogimos la vía legal para exponer, con razones incontrovertidas, la

DICIEMBRE 1968

20 PESETAS

PRECIOS SUSCRIPCIÓN ANUAL
ESPAÑA
250 Ptas.
Normal
400 Ptas.
Especial

debió ser nunca un problema, sino una elemental compensación a sus

EXTRANJERO
Portugal, Marruecos
e Hispanoamérica. 475 pts.
Europa
600 pts.
Resto del mundo. 700 pts.

Director: MARÍA BLANCA FERRER GARCÍA
Administrador: JOSÉ MARÍA

ECHARRI LOIDI

Dirección y Administración:
CONDE DE RODEZNO, 1 —
Impreso

en

GRÁFICAS

MANUEL DE FALLA. 3 -

APARTADO 254 —

NAVARRAS,

S. A.

PAMPLONA -

españolidad indiscutible d e los Borbón Parma, cuyo reconocimiento no

PAMPLONA

(GRAFINASA)

D. L. NA. 205 - 1963

servicios a la Patria. La respuesta, nunca llegó.
Hubo respuesta, en cambio, cuando Don Javier enviaba —con una
orden firmada por é l — millares y millares de requetés a la lucha y a la
muerte. Una respuesta laureada.
Hubo respuesta, asimismo, cuando Don Javier ensalzaba lo que de
paso adelante pudo suponer la Ley Orgánica. Faltó espacio en las primetas planas de los diarios del Movimiento para insertarlo en grandes recuadros.
Hay una interpelación al Gobierno. Vamos a ver qué pasa. Si es que
pasa. Y si no pasa veremos también. Veremos claro. Y seremos lógicos
con lo ilógico.

PASO A PASO

Últimos días de Don JAVIER
y Don CARLOS en España

• V A L V A N E R A : i Una
puerta hacia el exilio ?

to. Como prueba de ello ahí va un
ejemplo: En los Consejos Provinciales que se han de formar según el
Estatuto aprobado, su presidente será nombrado directamente por el
Gobernador Civil de la Provincia; el

• Con estudiantes y obreros,
en Asturias y Zaragoza
• Las expulsiones y sus consecuencias

Una vez más, el contenido popular del Carlismo ha ido por delante del paso lento de la España oficial. El domingo 15 de diciembre, en
un acto celebrado en Valvanera
( L o g r o ñ o ) , quedó constituida La
Rioja como Región, dentro del régimen orgánico de la Comunión Tradicionalista. Y allí estuvo presente
Don Javier de Borbón Parma para
afirmar, en palabras de su hijo Don
Carlos Hugo, «que é l no ha creado
la Región de la Rioja; la ha reconocido». En ese mismo acto fue
nombrado nuevo Delegado Regio
para Navarra, Rioja, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya —dentro de la organización carlista—, Don Elias Querejeta, que c o n t i n ú a en su puesto
de Jefe Provincial de Guipúzcoa.
Aparte de la importancia que el
acto tuvo en s í , como muestra de
la política regionalista que el Carlismo lleva a sus ú l t i m a s y justas
consecuencias, la presencia de Don
Javier le dio especial significado a
la reunión
de Valvanera. Como
siempre ocurre en estos casos, los
cientos de carlistas allí congregados ignoraban que tal persona iba
a presidir esa jornada. La sorpresa
fue enorme y un entusiasmo desbordante se apoderó de aquellas gentes sencillas que querían saludar a
su viejo Rey que vive en el destierro. Por eso, a la salida del templo —antes de comenzar el acto
p o l í t i c o — hubo que proteger a la
persona de Don Javier para que no
fuera arrollado por el delirio popular.
El mismo delirio —acelerado por
las circunstancias— de quienes fueron a despedirlo doce días m á s tarde al aeropuerto de Barajas, cuando tomaba el avión de su ú l t i m o destierro. Algunos sectores de la opinión nacional y extranjera atribuyeron a los actos de la Rioja el motivo p r ó x i m o que indujo al Gobierno
a ordenar a la familia Borbón Parma
la salida de su p a í s .
Salvo en su p r o c l a m a c i ó n como
l e g í t i m o Rey carlista en 1952 Don
Javier de Borbón Parma no ha podido asistir a ningún acto p o l í t i c o

en España. Es un Príncipe español
que sólo puede entrar con un tiempo y fines determinados. El domingo
15 de diciembre, a s i s t i ó primero a
una Misa en el templo benedictino
de Nuestra Señora de Valvanera.
Después de varios intentos para lograr el silencio de la multitud que
aclamaba a su jefe político, a b r i ó el
acto Don Santiago Coello, seguido
por el Secretario General de la Comunión Tradicionalista, Sr. Zavala,
quien —tras analizar el significado
del acto— llegó a las conclusiones de que «No existe pacto (Dinastía-pueblo) si no existe d i n á m i ca política y no hay libertad, si no
existe democracia». Hablaron también don Alejandro Purón, Jefe Regional de La Rioja, el Marqués de
Marchelina y Don Carlos Hugo, que
cerró el acto.

"El Estatuto Orgánico del
Movimiento es un paso atrás"

Derechos del Hombre aprobados por
las Naciones Unidas y firmados por
España ¡Cómo se pisotean en gran
parte del mundo estos derechos!
Pablo VI, en su mensaje a las
Naciones Unidas, del d í a 10 del presente mes, con motivo del V i g é s i m o
aniversario de la proclamación de
los Derechos del Hombre, dijo textualmente «Es imposible tener una
paz verdadera donde los derechos
humanos son desconocidos, violados o pisoteados».
El derecho humano a tener un hogar acondicionado a sus necesidades.



El derecho humano a tener un
justo jornal.
El derecho humano a tener una
necesaria y gratuita educación cultural.
El derecho humano a tener una
nacionalidad.

Don Javier y Don Carlos son recibidos entusiásticamente en
Valvanera.

Vicepresidente es, por derecho propio, el Subdelegado del Movimiento, quien a su vez es nombrado también por el Gobernador, y los cuatro u ocho vocales serán nombrados
por los Frente de Juventudes, Sección Femenina, etc., del Movimiento. Luego estos Consejos Provinciales representan al Gobernador Civil
y en definitiva al Gobierno.
Los carlistas tenemos derecho a
ser escuchados, y ya que hablamos
de derechos, ahora —por estos
d í a s — se celebra el v i g é s i m o aniversario de la proclamación de los

Estos, entre otros, son unos derechos humanos, que hoy, al cumplirse este tan señalado aniversario
de que venimos hablando, conviene
recordar que están aceptados por
el Gobierno español.

PALABRAS DE D O N CARLOS

No hay Justicia
sin escuchar al pueblo
«Ha querido mi padre esta mañana que el primer acto —como siempre en el Carlismo— sea un acto
religioso. Un acto para decir: el primer servicio es para Dios, el segundo es para la Patria. Señores, el
segundo servicio para la Patria es
también un servicio a Dios; el primero porque lo iluminamos bajo es-

Estracto del discurso pronunciado
por don Ignacio Romero Osborne,
Marqués de Marchelina:
... «esto causa temor e i r r i t a c i ó n ,
y, el temor produce el silencio. Por
esta razón hay silencio en toda la
patria. Somos nosotros los únicos
que hablamos. Los únicos que advertimos que no es el camino que
se sigue actualmente para la verificación de los principios por los que
salimos el 18 de julio de 1936. A s í ,
decíamos en nuestro escrito del 18
de julio ú l t i m o , que para nosotros
los carlistas, es una preocupación
ver que la p o l í t i c a del Régimen debería ser m á s abierta, tan abierta
que pudieran participar todos los
españoles, sin d i s t i n c i ó n alguna, en
la c o n s t r u c c i ó n definitiva de la futura sociedad.
Como c o n t e s t a c i ó n a este nuestro
deseo, hace unos días se ha aprobado el Estatuto Orgánico del Movimiento, que es un paso atrás, pese a lo que diga toda la propaganda de lof p e r i ó d i c o s del Movimien-

La Princesa Doña Irena recibe de manos del delegado de la Cuarta Promoción de Ingenieros de Minas, el emblema en brillantes de la Carrera.
A la derecha de la Princesa, el Rector de la Universidad de Oviedo.

te aspecto, el segundo porque nuestro trabajo es para hacer un mundo
más feliz, más justo y más cristiano.
—Un mundo más cristiano que esté basado en la justicia, pero no
hay justicia si no se escucha a la
gente; no hay justicia cuando el que
decide, solamente tiene la espada
en la mano. Entonces, en vez de hacer justicia se hace opresión.
—La justicia escucha y después
decide. Por eso, el Carlismo aporta
una nueva estructura a la vida pública española, y, porque propone
una estructura humana que permite
la justicia, sabe escuchar, es decir, que presenta lo que se llama
de verdad una democracia. Somos
cien mil veces más demócratas que
todos los pueblos y todos los gobiernos que se dicen democráticos,
porque nosotros no hemos inventado la palabra, pero vamos a inventar la realidad, ya que tenemos una
estructura política que está basada
en la libertad y por eso, mi padre,
me encargó deciros, que él no ha
creado la Región de la Rioja, la ha
reconocido.
—Los Reyes Carlistas no fabrican
cosas, reconocen las libertades. No
las pinta, las respetan y solamente
así, se puede crear una estructura
humana, que sea una estructura de
libertad.
—Quisiera repetir a algunos de
nuestros gobernantes que quieren
pintar una M o n a r q u í a , lo que me
contaron hace poco en Estados Unidos. Me preguntaron ¿qué es un camello? yo me quedé sorprendido y
c o n t e s t é que era un animal con dos
jorobas y un cuello muy largo. Y me
dijeron que no, que era un caballo.
¿Cómo un caballo? c o n t e s t é ; era un
caballo hecho por un C o m i t é . Entonces quiero preguntar a nuestros
gobernantes si lo que quieren hacer
con la Monarquía no es algo parecido, una Monarquía hecha por un
C o m i t é . Y mucho me temo, que esta
M o n a r q u í a hecha por un C o m i t é sea
un camelo.

en 1968. En efecto, días antes, a
la vuelta de su visita a Persia, los
Príncipes pasaron unos días en Barcelona de lo que ya se informa en
páginas posteriores. En la Ciudad
Condal Don Carlos Hugo había manifestado en un coloquio con universitarios:
«Creo que fallan las fórmulas de
aproximación del individuo a la vida pública, por lo menos en el mundo occidental. El mundo comunista
no lo conozco porque no he vivido
en é l . Creo que hay que buscarlas
en tres niveles: la comunidad de
vecinos, la comunidad de trabajo y
la i n t e r p r e t a c i ó n personal de la vida
pública. No podemos limitar la representación a las corporaciones».
No f a l t ó la clásica pregunta sobre
los partidos p o l í t i c o s y la respuesta adecuada:
«Soy totalmente opuesto a una representación sólo de partidos. Tampoco soy partidario de la representación tipo Mussolini en Italia. Pero por supuesto que acepto los partidos p o l í t i c o s » .
La etapa siguiente en este recorrido por el Norte de España, fue
la zona industrial y universitaria de
Oviedo y Aviles.
A l l í llegó el 13 de diciembre. Sobre el aeropuerto de Asturias un
cielo brumoso, amenazante de lluvia, recibía a Don Carlos y Doña
Irene, que una vez más pisaban el
suelo de una región que les conoce,

La conversación directa con los obreros es el medio utilizado por Don
Carlos para conocer sus problemas.

Joaquín Targhetta, director de la
Factoría y los Directores de Obras
y de Fabricación señores Hidalgo y
M i l l á n , Tras una rápida explicación
sobre la maqueta de la f a c t o r í a , se
formaron dos grupos; uno, encabezado por Don Carlos, v i s i t ó la factoría, en una verdadera carrera contra reloj. Don Carlos se detiene una
y otra vez, habla con los obreros,
pregunta, inquiere sobre problemas

Asturias:
24 horas sin descanso
Valvanera había sido la etapa
cumbre del ú l t i m o viaje que Don
Carlos estaba haciendo por España

Por la noche presidieron un baile
de gala en la Escuela de Ingenieros,
al que asistieron las autoridades
provinciales, encabezadas por el
Rector de la Universidad Dr. Virgili
Vinadé. A l l í los estudiantes confirmaron a Doña Irene como madrina
de su p r o m o c i ó n .
Y a las cinco de la mañana Don
Carlos abandonó Asturias para asistir a los actos de Valvanera en Logroño, mientras la Princesa lo hacía
en el Ter rumbo a Madrid.

Zaragoza:
La visita terminó en
un coche de la policía

—Pero la Monarquía que nosotros
vamos a hacer, no es ésta. La
Monarquía que quieren hacer ellos
y no tienen hombres para soportarla, para aguantarla, porque no tienen siquiera el número de hombres
que están aquí reunidos y, desde
luego, no tienen ni mucho menos, la
posibilidad de contar con hombres
decididos, como los carlistas, para
cambiar el mundo.
—Una ú l t i m a palabra para la nueva Región que mi padre acaba de
reconocer. La Rioja, es tradicionalmente uno de los puntales, uno de
los pilares del Carlismo. Si mi padre
hace esta d i s t i n c i ó n no es meramente para dar una satisfacción, sino para empujaros a trabajar y ayudarnos todos juntos a conquistar lo
que es nuestro derecho y a dar a
España lo que España necesita una
Monarquía que sea de verdad CATÓLICA, SOCIAL, TRADICIONAL y
verdaderamente REPRESENTATIVA».

c o m p a ñ e r o s de trabajo de Don Carlos, así como a un grupo de estudiantes de la Escuela de Ingenieros.

En un Colegio Mayor de Zaragoza. -A preguntas difíciles, respuestas claras
y abiertas.

que sabe de los trabajos de su Príncipe en la mina, que ha recibido a
su Princesa con las muestras de
simpatía y cariño que sólo se tributan a quien se considera uno más
entre ellos. Sobre la pista del aeropuerto se hallaban las autoridades
regionales de la Comunión Tradicionalista, encabezadas por el Jefe Regional don Fernando Suárez Kelly,
y un grupo de alumnos de la Escuela de Ingenieros de Minas de Oviedo, cuya cuarta promoción ha pedido a Doña Irene que acepte ser su
madrina; aplausos, saludos emocionados, nerviosismo y, por fin, hacia
Aviles, donde los Príncipes visitaron
la f a c t o r í a s i d e r ú r g i c a de ENSIDESA.
En las Oficinas Centrales de Ensidesa esperan a Sus Altezas don

de tipo t é c n i c o . Mientras tanto, la
Princesa Irene v i s i t ó las obras sociales de la empresa, poblados, escuelas, obras recreativas; siendo recibida en todas partes con muestras de la más viva s i m p a t í a .
Tras una comida en los locales
del Real Club N á u t i c o de Salinas, a
la que asistieron las autoridades
tradicionalistas y alto personal directivo de ENSIDESA, Doña Irene se
trasladó a Oviedo mientras Don
Carlos se d i r i g i ó a Aviles, para entrevistarse con un grupo de dirigentes obreros, manteniendo con
ellos un f r u c t í f e r o diálogo.
Más tarde, ya en Oviedo en la
casa de doña M." Cienfuegos Jovellanos Vda. de Cuervo Arango los
Príncipes recibieron a los mineros,

Llegó con ganas de decir verdades y se fue v í c t i m a de una expuls i ó n . El día 16 de diciembre, a las
9 de la noche, e n t r ó en el Hotel
Corona de A r a g ó n ante el cual se
había congregado un buen n ú m e r o
de aragoneses. Acababa de llegar la
orden de s u s p e n s i ó n de algunas visitas y la p r o h i b i c i ó n de la cena en
comunidad que los carlistas proyectaban. Era curioso ver que tanto al llegar como al partir, s ó l o él
conservó la calma y la sonrisa.
Los días 17, 18 (día de llegada de
Doña Irene) y 19 fueron setenta y
dos horas de actividad sin descanso. Sería largo enumerar cuanto se
hizo. Se visitaron fábricas, Colegios
Mayores, gentes de buena y mala
f é . . . En todas las visitas, con la
excepción de los Colegios Mayores,
procurando que el n ú m e r o de personas no excediese de veinte, y siempre bajo vigilancia de la p o l i c í a .

" En la sociedad moderna no
hay libertad de acción "
(A LOS UNIVERSITARIOS)
En principio eran sólo dos los Colegios Mayores proyectados, pero la
s u s p e n s i ó n por la autoridad de al-

una orden firmada por el Gobernador Civil «invitándole a abandonar el
país». El hotel está rodeado por la
Policía Armada y han acudido numerosas personas que intentan despedir a Don Carlos Hugo, quien afirma: «es norma de mi Casa respetar el orden público y no quiero ocasionar un día de luto en Zaragoza.
Pero deseo hacer constar que no
salgo de España voluntariamente,
sino obligado por la fuerza».

raV

¿a mirada va más allá de la pura

gunas visitas, acaso hizo el gran
favor de que éstas se sustituyeran
por otras quizás más provechosas.
Don Carlos Hugo habló con unos
seiscientos estudiantes, inquietos
unos, otros e s c é p t i c o s y alguno mal
intencionado. Sentado en un sillón
dijo sin reparos: podéis preguntar.
¿Qué significa Tradicionalismo?
—Tradicionalismo e s lo opuesto a
inmovilidad. Se dice d e un país que
tiene una gran tradición literaria o
musical, pongamos por caso, cuando
en todas la época ha tenido grandes músicos o literatos, pero con
distintos estilos según las épocas.
Si se hubiese estancado en un estilo, no existiría la tradición musical o literaria sino sólo una época
brillante, pues fuera de la época ese
estilo hubiese muerto. El tradicionalismo es pues una Doctrina sociopolítica que se va renovando a
través del tiempo.
¿Cómo se podría ilusionar a la juventud p o l í t i c a m e n t e ?
—El fallo d e la sociedad moderna
es la falta de participación en la
vida pública. Se sufre la falta de
libertad de actuar. La solución sería
comprometer a la juventud.
¿Qué piensa de la libertad?
— Q u e se debe limitar en el cauce pero no e n el caudal. Es contraproducente impedir la fuerza creadora.
La privación de la libertad en el
mundo es tan hiriente para la juventud, que ésta se rebela con violencia. Soy terriblemente optimista ante esa juventud.
¿Cual sería la s o l u c i ó n al problema universitario?
—Estudiantes, catedráticos y padres son quienes deben ser consultados sobre un problema que pese a
quien pese no puede ser solucionado por unos señores sentados en
torno a una mesa, si no se cuenta
con quienes lo viven diariamente.
No obstante creo que la solución
habría de ser total, no sólo universitaria. Primaria, universitaria y
postuniversitarla.
Uno tras otro, mil temas. Como
hecho anecdótico cabe decir que en

'. ""

1

"""" J***^^

observación.

el primero de los Colegios Mayores tenían preparadas preguntas
capciosas y fue donde el Príncipe
recibió más aplausos.

Con los obreros y empresarios
Se declaró partidario del Sindicalismo, pero de un Sindicalismo distinto, de obreros y representado
por obreros. Luego comparó nuestro
Sindicalismo con una fábrica de embutidos que comprase chorizos y
jamones y sacase cerdos y vacas.
«Una cosa creada de arriba hacia
abajo representa a quien la creó»,
a f i r m ó Don Carlos.

Se despidió de su mujer, Doña
Irene, que no pudo ocultar unas lágrimas de amarga e m o c i ó n . «Tú
quédate aquí, con tu pueblo carlista», fue la última indicación de su
marido. A las once de la mañana se
recibió una llamada telefónica en la
Redacción de MONTEJURRA informando que Don Carlos acababa de
salir de Zaragoza —rumbo a la frontera— en un coche negro de la policía, matrícula de Madrid, escoltado por dos agentes. El Príncipe español rehusó usar el coche propio
para abandonar su país.

Hacia el destierro,
entre ametralladoras
La caravana estaba formada por
tres coches. Dos de la policía y el
del Príncipe, sólo con el chofer. Toda la carretera, hasta Irún, estrechamente vigilada por números de
la Guardia Civil cada cincuenta metros. A las dos de la tarde, la comitiva del destierro llegó a la ciudad
navarra de Tudela. Pararon a comer
en el Restaurante Fontebella, y para prevenir no se sabe qué, los
guardias civiles ocuparon un colegio de monjas situado frente al restaurante, apostándose en las ven-

cional y extranjera en el Hotel Ritz
de Madrid. Cuando treinta periodistas escuchaban las declaraciones de
don Elias Querejeta, intervino un
inspector de policía con varios agentes y suspendió la reunión por superar las veinte personas sin estar
autorizada. En la puerta del hotel
se había situado un coche de la
Policía Armada. Los agentes impidieron sacar fotos y tras una discusión se llegó al acuerdo de repartir una nota de la Junta Suprema,
previa lectura y consulta superior
del inspector:

Nota de la Junta Suprema
«Habiendo sido invitado por decisión gubernativa Su Alteza Real el
príncipe Don Carlos Hugo de Borbón Parma a abandonar, contra su
voluntad, el territorio español, esta
Junta Suprema hace constar:
1. Que hasta la fecha, su alteza
real el príncipe Don Carlos nunca
ha hecho promesa formal alguna en
el sentido de no desarrollar actividades políticas, pues como príncipe español y heredero de la dinastía
carlista, tiene que cumplir con los
'derechos y obligaciones que tal
condición le impone.
2. La presencia y actividad del
príncipe nunca ha vulnerado las leyes vigentes. Su trabajo y preocupación son y han sido siempre el estudio de las soluciones de los graves problemas
socio-económicos
que el país tiene planteados.
3. Rechazamos enérgicamente la
inexactitud propagada por alguna
agencia de noticias al considerar al
príncipe Don Carlos Hugo de Bor-

En la conferencia que Don Carlos
Hugo tuvo con la prensa dijo: «Una
de las cosas que inspiran más desconfianza de los gobernantes por
parte del pueblo es que aquellos
preparan las leyes con sigilo y negando al pueblo toda participación».
El d í a 20, el Hotel era un pequeño
mundo dentro del que se habían encerrado los nervios m á s dispares.
Detrás había dos «jeeps» de la Policía Armada y un autobús del mismo Cuerpo.
Y mientras Carlos Hugo salía hacia Francia en un coche de la Policía y escoltado por otro más del
mismo cuerpo, y mientras Doña Irene con una extraña y admirable entereza salía hacia Madrid, se trataba de impedir que unos españoles
despidiesen a un hombre cuyo único pecado es amar y trabajar por
España...
La manifestación

Tiene usted media hora para
abandonar España
Son las ocho de la mañana del
viernes 20 de diciembre. El Jefe Superior de Policía de Zaragoza se
presenta en el Hotel Corona de
aquella ciudad y pregunta por el
Príncipe Carlos Hugo de Borbón
Parma. «Tiene usted media hora para salir hacia la f r o n t e r a » , informa
el funcionario. El p r í n c i p e contesta
que s ó l o recibe ó r d e n e s por escrito y el jefe de policía vuelve con

de Pamplona llega a la altara del Gobierno

Civil.

tanas. Por fin, a las siete de la tarde, llegaron a I r ú n . Ese mismo d í a ,
los Procuradores familiares de Navarra anunciaron una i n t e r p e l a c i ó n
al Gobierno.

bón Parma incurso en las disposiciones que regulan la residencia d e
extranjeros en España, puesto que
Su Alteza Real e s príncipe indiscutible de la casa real española.

Reacción de la Junta Suprema

4. Esta Junta Suprema declara
que el carlismo nunca aceptará
cualquier solución política que, al
margen del pueblo, se pretenda imponer por determinados grupos de
presión.

En la mañana del sábado 21, la
Junta Suprema de la C o m u n i ó n Tradicionalista c o n v o c ó a la prensa na-

Esperamos que el buen sentido se
impondrá y se dejará sin efecto t a l

daya con algunas familias navarras
y guipuzcoanas. A los postres de
la cena llegó un coro navideño integrado en su mayoría por vascos
exiliados, que cantaron el «Gernika'
ko Arbola» y la canción del exiliado, obra t a m b i é n de Iparraguirre,
voluntario carlista en el destierro.
Antes de la despedida uno de los
miembros del coro se dirigió a Don
Carlos en estos t é r m i n o s : «Alteza:
crea que sentimos su dolor como
nuestro y p e r m í t a n o s brindar por
su pronto regreso, pues estamos
convencidos de que lo que es bueno para Su Alteza, es bueno para el
País Vasco. Estamos unidos en el
deseo de v o l v e r » .

Pamplona. — Intervención
policía armada.

de la

medida, en bien de la justicia y del
entendimiento entre todos los españoles.
Madrid, 21 de diciembre de 1968».

Pamplona:
Manifestación y choques
con la Policía Armada
El día 22 se celebró en Pamplona,
como es tradicional, el Día de la
Juventud Carlista. En diversos lugares de la población aparecieron letreros relativos a la expulsión de
Don Carlos, firmados por G. A. C.
(Grupos de A c c i ó n Carlista). Al terminar la misa con responso por
los jóvenes requetés que murieron
en los campos de batalla, se fueron
agrupando numerosos carlistas a
la salida del templo hasta formarse espontáneamente una manifestación de unas mil personas con boina roja. La encabezaban las banderas española y del Requeté con
una fila de j ó v e n e s y los máximos
representantes del carlismo navarro. A s í comenzó la marcha de quince en fondo, cantando el Oriamend¡ y gritos coreados de «Rey Javier», «Libertad», «Don Carlos español» y otros relativos al Gobierno y pueblo español.

También en la Nochebuena recibieron homenaje popular en Madrid,
las Princesas Irene, María Teresa y
María de las Nieves, que acudieron
a Misa del Gallo a la iglesia de
los j e s u í t a s en la calle Serrano. Al
terminar la ceremonia, unos dos mil
carlistas vitorearon en la calle a
las Señoras, continuando una corta
m a n i f e s t a c i ó n . Se r e g i s t r ó un incidente con unos elementos juanistas que insultaron a la familia Borbón Parma y fueron callados a bofetadas.

lo despedía con boinas y pañuelos
en alto.
«Volveré a España para implantar la paz y la democracia», fueron
sus últimas palabras en Madrid.

La policía dispara contra
unos carlistas
A pesar de las recomendaciones
de calma, algunos impulsos se hacen incontenibles. El día 28 la policía de Bilbao dio el alto con varios disparos a unos jóvenes carlistas que ponían letreros en una
tapia cercana a San Mames, siendo
posteriormente detenidos y pasados

Excmo. Sr.
En nombre de la Hermandad de
Antiguos Combatientes de los Tercios de Requetés de Sevilla, y por
acuerdo unánime de su Junta Directiva, elevo a V. E. nuestra respetuosa pero enérgica protesta por la
insólita determinación del Gobierno,
de ordenar la expulsión de S. A . R.
el Príncipe Don Carlos Hugo de Borbón Parma, hijo de S. A . R. el Prín-

" Volveré para implantar la
paz y la democracia "
Para esta fecha ya se encontraba
en Madrid toda la Familia Real.
Doña Irene se trasladó a París el
26 para reunirse con Don Carlos.
A las tres de la tarde del 26, todos los miembros de la Familia Borbón Parma que se encontraban en
Madrid, recibieron la orden de expulsión por separado. La Infanta
María Teresa se d i r i g i ó a Portugal;
Don Javier, Doña Magdalena —que
se encontraba enferma— y Doña
María de las Nieves, salieron hacia
París al cumplirse el plazo de las
24 horas. Cientos de carlistas acudieron a Barajas. Pero allí había
dos «jeeps» y un autobús de la Policía Armada, encargados de impedir que la gente se acercara a los
expulsados o sacara f o t o g r a f í a s .
Dos gritos enérgicos y acompasados atronaron las terrazas del aeropuerto: «Rey Javier» y «Volverán».
Don Javier saludó desde las escalerillas del avión, mientras el público

El

público se agolpa en las terrazas del aeropuerto
la policía.

al Tribunal de Orden Público. También en Bilbao se r e g i s t r ó un
.pequeño incidente
a la salida
de una misa oficial el día 4, cuando un carlista se encaró en la calle
con el Gobernador Civil de aquella
provincia.
El día 2 fueron repartidas numer o s í s i m a s octavillas por las calles
de Madrid, relativas a la e x p u l s i ó n
de Don Carlos Hugo. Agentes de la

Subió por la Plaza del Castillo y
avenida de Carlos III, con el aplauso del público desde aceras y ventanas, hasta la Plaza de Mola donde
se encuentra el Gobierno Civil. En
este punto se pronunciaron gritos
de «Fuera, fuera» cuando los manifestantes habían alcanzado el número de dos mil. Entonces se produjo la primera carga de la policía, iniciándose una refriega que
duró media hora. El resultado fueron doce policías heridos y varios
carlistas detenidos, que posteriormente fueron puestos en libertad.

con vigilancia de

cipe Don Javier, que dio la orden
de alzamiento a los requetés españoles al lado del ejército el 18 de
Julio, y, obedeciendo la cual, tantos
miles de requetés ofrendaron sus
vidas o regaron heroicamente con
su sangre los campos de España
para la salvación de la misma.
Pedimos a Dios, que ilumine a
los que han tomado tan injusta decisión y empleado tan inicuo procedimiento de llevarla a cabo y derogar la misma, ya que lo contrario
sería abrir un abismo insalvable para la unidad de las fuerzas y las
ideas que hicieron posible el 18 de
julio, así como hacer imposible para el futuro, la leal convivencia de
los españoles en e l Movimiento
Nacional.
Fdo. JUAN SEQUEIROS BORES
Teniente Coronel
Presidente Provincial

Lo bueno para su Alteza, lo
es para el País Vasco
(UNOS EXILIADOS)
El Príncipe Carlos Hugo de Borbón pasó la Nochebuena en Hen-

policía armada las recogieron del
suelo y fue detenido y multado
otro joven de aquella ciudad. Hojas
similares aparecieron en Barcelona,
Tarragona, Orense, etc. Los antiguos
Combatientes Requetés de Sevilla
—a t r a v é s de su Presidente, don
Juan Sequeiros— enviaron una protesta al Gobernador Civil en los siguientes t é r m i n o s :

Pañuelos en alto responden al último adiós de Don Jav

Tampoco pudo impedirse en Valencia que el día 6, a la salida de
misa en la Parroquia de San M a r t í n ,
se formara e s p o n t á n e a m e n t e una
marcha pacífica hasta el C í r c u l o
Carlista, vigilada por patrullas de la
policía y Brigada Social, con los gritos r í t m i c o s de «Volverán» y «Libertad, Rey Javier». El mismo d í a
de la e x p u l s i ó n de Don Carlos comenzó en Valencia el II Cursillo de
P r o m o c i ó n de la Juventud Carlista,
a cuya clausura a s i s t i ó el 22 la
Infanta M a r í a Teresa.


Related documents


montejurra num 34 febrero 1968
montejurra num 32 noviembre 1967
montejurra num 37 mayo 1968
montejurra num 25 1967
montejurra num 35 marzo 1968
montejurra num 39 40 julio agosto 1968 1


Related keywords